El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
El Deportivo regresa a la Liga ante el invicto e imbatido Valladolid Scaloni por Héctor, único cambio respecto al once inicial que ganó en Múnich.
20 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A Coruña, Pamplona, Canarias, Múnich y A Coruña. Una vez conquistada la Supercopa, el Dépor cierra esta tarde ante el Valladolid en el estadio de Riazor ( nueve y media de la tarde, TVG ) el círculo tras su primera toma de contacto con los tres grandes retos de la temporada. En apenas una semana, tres triunfos consecutivos: uno, el del Sadar, con efectos balsámicos tras la derrota ante el Betis en el debut liguero; otro, en el Insular ante el Corralejo, obligatorio para seguir en la Copa del Rey; y finalmente, el tercero, en Múnich, donde el Dépor despejó las posibles dudas sobre su estado de forma y de paso, una vez más, asombró a media Europa al derrotar al poderoso Bayern. Discreto en la Copa del Rey, regular en la Liga y brillante en la Champions League , pero saliendo siempre airoso. Hoy, por primera vez en mucho tiempo, un choque ante el Valladolid con los papeles aparentemente cambiados. El conjunto castellano se ha instalado en las primeras posiciones de la tabla; cierto que sólo se han disputado dos jornadas, pero el equipo que entrena Pepe Moré no ha encajado ningún gol y ha rentabilizado al máximo los dos que ha marcado (Aganzo, en el Sardinero, y Colsa, ante el Villarreal). Un inicio que, además, le ha servido para igualar el mejor arranque liguero de su historia, en la ya lejana temporada 50-51. Ímpetu de dos triunfos El Valladolid llega con el impulso de sus dos triunfos y el aval de sus tradicionales buenas prestaciones en Riazor, campo en el que ha sumado tres victorias en sus seis últimas visitas; un par de argumentos que han servido a Javier Irureta para alertar sobre el exceso de confianza tras el partido ante el Bayern. «Para nosotros lo más importante sigue siendo la Liga, ese es nuestro primer y gran objetivo», insistió ayer el entrenador deportivista. Para ello, mínimos retoques respecto al equipo de Múnich -Lionel Scaloni por Héctor y, quizá, Capdevila, en lugar de Romero- y la confianza en que la grada de Riazor se volcará con el primer equipo español que ha ganado en el Estadio Olímpico de Múnich. Además, el choque servirá de homenaje a Fran, el capitán del equipo y primer jugador que alcanza los 350 partidos en Primera División con el Deportivo.