Juan Antonio Menchón, que se se hizo con un hueco en la Segunda B en el Lugo, recuerda su estancia con un gran cariño
11 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Desde que llegó a Lugo hace una temporada, el murciano Juan Antonio Menchón le ha tomado cariño a la Segunda B. En el conjunto rojiblanco, donde confiesa haberse sentido «como en casa», se hizo con un hueco y un nombre en la categoría, que le ha permitido ser el único fichaje del Avilés durante parte de la pretemporada. Sólo a última hora, la llegada de seis jugadores de relumbrón eclipsaron la contratación estrella de Menchón. El próximo domingo, el ex-rojiblanco, se reencontrará con un reducto de sus antiguos compañeros en el estadio Suárez Puerta. «La verdad es que no queda casi nadie del año pasado, pero sigo hablando con Jordán y Adrián asiduamente», señala Menchón, que cumplió el pasado 28 de agosto 23 años. «Y hoy está de cumpleaños Ricardo», recuerda, demostrando la buena sintonía que existía la pasada campaña en el vestuario. Menchón se adapta pronto a los cambios y admite que se encuentra a gusto en Avilés, aunque rememora con «morriña» su reciente etapa en tierras lucenses: «Mejor que ahí es imposible, porque el grupo humano era impresionante». En el plano deportivo no puede estar mejor, «de momento he sido titular en los dos partidos, aunque los nuevos llegan pisando fuerte». Menchón, que sigue jugando en el doble pivote, reconoce que el Avilés «tendrá que sufrir para mantener la categoría». En el último partido, el Madrid B les hizo tres goles de córner y el se pregunta «¿cómo es posible?». Hoy juegan ante el Navarro de la Tercera asturiana en la Copa Federación.