El Celta pierde ante el Sporting en un ensayo con defectos

Víctor López VIGO

DEPORTES

Los celestes cayeron por 0-1 y dieron muestras de espesura en su fútbol

09 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El Sporting de Lisboa ganó al Celta por 0-1 en Balaídos y volvió a atragántarsele a los celestes como ya había sucedido en el Trofeo Ciudad de Vigo de la temporada pasada. Lotina había advertido de que confeccionaría dos equipos y así lo hizo. El del primer periodo era el que se puede llamar, ahora mismo, titular. Precisamente por eso, es probable que el amistoso les dijese poco a los que parecen seguros para jugar el próximo compromiso de Liga ante el Mallorca. Los lisboetas llegaban con comodidad ante un Celta adormecido. Danny y C. Ronaldo, que a sus 17 años nada tiene que ver con el que ha fichado el Real Madrid, disponían de lanzamientos cómodos en los que ponían en peligro la meta de Cavallero. La mejor llegada celeste fue una acción marca de Vagner en la que el brasileño por fuerza logró irse hasta entrar en la zona de peligro portuguesa. Su centrochut lo tuvo que sacar Cesar Prates bajo palos. Luego Carlos Martins golpeó el larguero de la puerta celeste y poco más. La primera mitad no dio muestras de interés y eso que el partido era en homenaje al abonado. Los que asistieron a Balaídos, casi todos de forma gratuita, habían caído en un profundo sopor que sólo las caras nuevas podían animar. La formación de la segunda parte era completamente distinta y sólo permanecía Cáceres de los titulares. Este equipo parecía el que debe jugar en Burgos en la Copa. Para hacerles entrar de lleno en el envite Luis Filipe cogió por sorpresa a la zaga local e hizo el 0-1. Las mejores señales de reacción las dio Coudet que demostró que tiene la calidad de la que viene atesorado. El argentino con un buen centro a punto estuvo de lograr que Contreras marcase en propia puerta, pero lo evitó el palo. El mazazo fue doble cuando en el minuto 62 una entrada a destiempo de Méndez le costó la expulsión. Jugando con diez, al Celta le iba a faltar aire para superar a un ordenado rival. Lotina se había visto obligado a recomponer tácticamente a su equipo y eso le dejó huecos al Sporting que a la contra estuvo a punto de sentenciar el partido de no ser por las buenas intervenciones de Pinto. A los celestes les faltaba la clarividencia de otras ocasiones y se perdían en sus llegadas al aréa rival donde no mostraban la contundencia habitual. El Sporting optó por una rueda de cambios que renovase sus fuerzas y de paso cortase cualquier posibilidad de que el partido tuviese ritmo. El ensayo celeste había sido poco vistoso y dejó escasas lecciones que puedan servir para mejorar en el futuro.