El sueño de Perón

ANXO LUGILDE

DEPORTES

DESDE su Tercera Posición , alternativa al capitalismo y al comunismo, Perón soñaba con que una tercera Guerra Mundial hundiese a Estados Unidos y la Unión Soviética mientras Argentina se enriquecía alimentando al planeta. La Guerra Fría chafó los delirios del marido de Evita, pues EE.?UU. y la URSS evitaron los enfrentamientos directos que no fuesen en las canchas de baloncesto, como el de la mítica final de la Olimpiada de Münich. Tras la caída del muro, Estados Unidos reforzó su dictadura mundial tirando de la NBA. Pero en la madrugada del jueves todo cambió. Primero se confirmó el declive de los rusos, que lucharán por ser novenos, y después Argentina, proscrita en el mundo porque no paga sus deudas, humilló a EE.?UU. en su casa, gracias a los brincos de Ginobili y un magistral juego de equipo. Tras el fracaso del fútbol, el baloncesto sirve para que la pobre Argentina reivindique su añorado rol de potencia mundial.