Como en los buenos tiempos

La Voz D. L | VIGO

DEPORTES

21 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Cavallero. No tuvo mucho trabajo. No pudo hacer nada en el gol. Velasco. Llevó mucho peligro al ataque celeste por su banda combinando muy bien con Jesuli, pero le sigue costando bajar. Sylvinho. Una vez más, sus carreras por la izquierda, sobre todo doblando a Gustavo López, fueron un quebradero de cabeza para la defensa contraria. De los mejores. Cáceres. No tuvo demasiados problemas, aunque la delantera del PSG dejó entrever sus problemas para recular. Berizzo. Volvió a cerrar la zaga viguesa con autoridad. Méndez. Muy seguro a lo largo de todo el tiempo que estuvo en el campo. Luccin. Se le notó algo nervioso al principio en los pases. Perdió más balones de lo habitual en él, aunque hay que destacar su trabajo constante en la coordinación del juego céltico y su gol. Vagner. Aún le cuesta correr hacia atrás. Puso voluntad y alguna fruslería, pero chocó siempre contra la defensa parisina. Giovanella. Muy bien posicionado y distribuyendo perfectamente. Juanfran. Se esforzó y formó una buena asociación con Sylvinho. Una pena el penalti que falló. Gustavo López. No le faltaron ganas y empeño del argentino, que colgó más de un centro peligroso. Sin embargo, sacó pocos frutos. Mostovoi. El ruso hizo ayer su partido más vivo y rápido de la pretemporada. Enlazó de lujo con los pivotes y con el ataque, esforzándose por el equipo y moviendo la pelota con cabeza. Edú. Intentó meter unos balones con buena idea. Jandro. Apenas le llegó el balón en los pocos minutos que disputó. McCarthy. Sólo intervino en un par de jugadas. Catanha. Sacó petróleo de los tantos que marcó, de auténtico nueve preparado con la caña de pescar.