Hasta el gorro de Vilalba

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CÉSAR QUIAN

Los capitanes pidieron a Javier Irureta regresar a A Coruña Donato: «Volver aquí una semana es exigirnos demasiado»

14 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Javier Irureta quería tranquilidad para preparar el partido de ida de la Supercopa (domingo, 21.45 horas en Riazor) y se está encontrando con todo lo contrario. La concentración en Vilalba ha disgustado a muchos integrantes del plantel blanquiazul, que no entienden los motivos que han llevado al técnico a tomar esta decisión. Por ello, los capitanes -Fran, Mauro Silva y Donato- se entrevistaron el pasado martes con el técnico y su ayudante, Paco Melo. El motivo del encuentro era solicitar la interrupción del período de concentración. Los representantes de la plantilla intentaron negociar con el entrenador el regreso a A Coruña antes de la fecha prevista (sábado por la mañana). Una vez en Vilalba, los jugadores aceptan quedarse unos días, pero les parece demasiado permanecer hasta esa fecha. Pidieron regresar 24 horas antes con el fin de compartir un día con sus familias, ya que el sábado se concentran para recibir al Valencia. Pero Irureta no cede. El técnico explicó a los capitanes las ventajas de permanecer toda la semana en la localidad lucense, algo que los futbolistas, aun acatándolo, siguen sin entender. Así lo expresó ayer uno de los pesos pesados del vestuario: Donato. «Después de la habitual concentración de quince días estábamos asentados en A Coruña con nuestras familias y trabajando muy bien en Acea de Ama y fue una sorpresa el tener que venirnos para aquí», subrayó el veterano central hispano-brasileño. Incluso fue más allá, al manifestar: «Estar aquí una semana más es exigirnos demasiado». De cualquier forma, la plantilla acata con resignación la nueva estancia en Vilalba. «Habrá que hacer un sacrificio y trabajar lo mejor posible. Esperemos que sea bueno para ganar la Supercopa, que es lo que todos queremos», explica Donato No es una opinión exclusivade Donato. La mayoría de los futbolistas comparten la idea del veterano del grupo, ya que desde el principio mostraron su malestar. Lo primero que incomodó a los deportivistas fue el hecho de enterarse por los medios de comunicación del cambio de planes de Irureta. Días después de conocerse la noticia, algunos de los integrantes de la plantilla, como Víctor, eludían cualquier comentario al respecto, refugiándose en que «mientras no sea oficial, no se puede analizar algo que se desconoce». El malestar aumenta en el caso de los que se consideran descartados. Javier Irureta anunció antes de partir hacia Vilalba que a la hora de realizar el trabajo táctico, se centraría en un grupo de elegidos -algo que todavía no ha sucedido- y los que se ven fuera de ese elenco alegan que para trabajar al margen se hubieran quedado en A Coruña. De cualquier forma, el entrenador deportivista no tiene intención de cambiar sus planes, algo que los jugadores -como explicó Molina hace unos días- acatan con cierta resignación y absoluta profesionalidad.