La plantilla céltica que estuvo a un paso de entrar en la Liga de Campeones, mantiene una media de edad aceptable
29 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque Horacio Gómez ha asegurado que antes de que comience la temporada llegará uno o dos fichajes al Celta, mientras se espera que se hagan realidad Lotina trabaja con un grupo que a priori posibilita que el equipo vuelva a estar luchando en la zona noble de la clasificación. Hay innumerables factores que pueden influir en el resultado de una temporada y pequeños detalles separan el éxito del fracaso, pero puede analizarse la calidad de una plantilla analizando diverso factores. En este reportaje se tienen en cuenta datos tan significativos como la edad de los jugadores, la experiencia en Primera División y el número de años que llevan jugando en el Celta. La conclusión a la que se llega es que se ha configurado un equipo que tiene los mimbres para brillar, al menos en cuanto a resultados, como el de la primera campaña de Víctor Fernández en Vigo (1998-99). El Celta tiene una plantilla con mayoría de jugadores jóvenes, pero que ya se conocen después de jugar varias temporadas juntos y además suman suficiente experiencia en Primera División. Son los mismos que el año pasado tuvieron serias opciones a clasificarse para la Liga de Campeones hasta la penúltima jornada, con la excepción de Valery Karpin y Maurice, únicas bajas en el equipo. Si a esto se añade que hace un año solamente Djorovic y Couñago habían abandonado la plantilla, se deduce que el bloque está formado. Los jugadores llevan incluso más tiempo jugando juntos que la generación que se encontró Víctor Fernández. Del equipo que jugó la final de la Copa del Rey hace dos años faltan únicamente Karpin y Jayo, mientras se han sumado Luccin, Méndez y Sylvinho. La ventaja es que los jugadores han ganado experiencia y ahora cuentan con el aliciente de la llegada de un nuevo entrenador con ideas nuevas, lo que al mismo invita a ser cauto hasta ver como responde el equipo a sus exigencias. El parámetro de la media de edad es importante. El equipo de la primera temporada de Víctor Fernández rozaba los 27 años. Era el fin de un ciclo y para evitar el envejecimiento, el club optó por rejuvenecer la plantilla con los nuevos fichajes. Se apostó por jóvenes valores que han crecido en estas últimas temporadas, en las que la mezcla de veteranos como Mostovoi, Cáceres o Karpin con los noveles, permitió que el Celta se siguiese codeando con los mejores. «Estoy contento con la plantilla que tengo, e independientemente de que fichemos a alguien, podemos aspirar a conseguir algún titulo», dice Lotina. El nuevo técnico sabe que tiene entre manos un buen plantel y no oculta su ambición. Hacía muchos años que el Celta no cambiaba tan poco su plantilla y por eso la media de antigüedad de cada jugador ha subido. Lotina coge una buena herencia de Víctor Fernández, como el maño de Irureta hace cinco años.