El Candelas devuelve el golpe

DEPORTES

01 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El Candelas devuelve el zarpazo de la ida al Movistar Maxon (8-4) y prolonga la emoción hasta esta noche (21.00 horas) en una repetición del partido de ayer en el Pabellón Municipal. El holgado triunfo cafetero los mantiene con vida en el «play off» de ascenso a la División de Honor. Al contrario que en el primer partido de la eliminatoria en Montcada ,en el que los lucenses salieron cohibidos y demasiados precavidos, ante su público, los hombres de Pulpis mostraron su vena más agresiva y virtuosa. Desde el pitido inicial la presión local asfixió a los catalanes, que apenas traspasaron la línea del centro de la cancha en los dos primeros minutos de juego. Justo el tiempo que tardó el mago de la noche, Gustavo, en inaugurar el marcador para delicia de los dos mil aficionados que arroparon como nunca a su equipo. El brasileño, que ya cumplió su promesa de marcar cincuenta goles en la temporada, bordó el juego. Su precisión, regate y empuje catapultó al Candelas hacia la victoria. Eso sí, apoyado por un Albes imperturbable en las labores defensivas, un Cecilio generoso y un Marcio corajudo. La historia del encuentro se circunscribe a los 32 primeros minutos, porque los ocho últimos (7-3) sólo sirvieron para deleite de la parroquia lucense, que coreó el nombre del héroe Gustavo con rabia. A pesar de la superioridad local, el Maxon no tiró la toalla a las primeras de cambio y resistió, con fortuna, hasta que apareció el trío estrella de la noche: Gustavo, Cecilio y Marcio. El primero, con cuatro goles, y un tercero que permanecerá en la retina del amante alfútbol sala durante mucho tiempo, sacó su repertorio para sentenciar el choque. El gol en cuestión (6-3) fue un perfecto zurdazo que se coló por toda la escuadra. Gustavo estudió la falta con ojo clínico y abrió la boca de todo ser viviente. Antes de esta maravilla, Cecilio encarriló el partido en un contragolpe finalizado a la perfercción tras pared magistral con su compatriota. El 7-3, desde los diez metros, no podía ser obra más que de Gustavo. El Pabellón estalló en un griterío ensordecedor y el Maxon se desplomó. Nino, desde el doble penalti, remató la faena, dedicando el gol a su retoño de tres meses. El Candelas dio el primer paso; el segundo lo debe dar hoy en el partido de desempate, en el que los catalanes tampoco podrán contar con Mariano, que padece una microrrotura y el portero Rimbau, ausente por causas laborales