FINAL DE LA LIGA DE CAMPEONES
12 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La presencia del Bayer Leverkusen en la final de la Liga de Campeones, además de merecida tras haber dejado en el camino a rivales de mucho potencial y nombre, es atípica. El miércoles puede lograr algo que ningún club en la historia haya hecho: ganar la Liga de Campeones sin haberse adjudicado ninguna Liga de su país. Hasta hace varias temporadas el Bayer Leverkusen era un club anónimo, prácticamente desconocido en Europa a pesar de ser casi centenario. En 1904 un grupo de trabajadores de Bayer, fábrica ubicada en un barrio de Colonia, escribió una carta a la dirección de la empresa pidiendo que patrocinara a un equipo de fútbol. Así nació. Durante muchos años militó en las categorías inferiores del fútbol alemán. Hasta 1979 no ascendió a Primera División. Desde entonces se ha mantenido en la élite, pero en plan secundario, hasta las últimas temporadas. Su historial es pobre, casi raquítico comparado con el de su rival español. En sus vitrinas sólo tiene una Copa de Alemania (1993) y una Copa de la Uefa (1988), de triste recuerdo para el Espanyol que entonces entrenaba Javier Clemente, al que se impuso en la final por penaltis. A lo máximo que había llegado hasta ahora en la Liga de Campeones era a cuartos de final, ronda en la que le eliminó en 1998 el Real Madrid de la séptima. En Alemania se ha ganado en los últimos tiempos la fama de equipo perdedor, el Poulidor del fútbol, porque siempre se queda a las puertas de los títulos. En cuatro temporadas (1997, 1999, 2000, 2002) ha sido subcampeón de la Bundesliga. En la de esta campaña perdió el título de forma dolorosa en la jornada final. En otras tres ediciones ha sido tercero. Éstos han sido sus mayores logros en su historia en la Liga alemana. Esta temporada era uno de los escasos equipos europeos que aspiraba al triplete hasta el final. Se esfumó cuando se le escapó la Bundesliga. El pasado sábado disputó la final de la Copa de Alemania. Y la perdió también. Demuestra que en los momentos cumbre acusa la falta de experiencia y falla.