El Celta mantiene la cuarta posición tras ganar en Zaragoza por 0-1 El Celta logró ayer un 0-1 en la Romareda que le otorga tres puntos vitales para luchar hasta el final de campeonato por obtener el pasaporte de la Liga de Campeones. El cuadro vigués sigue dependiendo de sí mismo para ser cuarto en la tabla clasificatoria.
28 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La final de ayer tenía para el futuro de ambos clubes más transcendencia incluso que la vivida diez meses antes en Sevilla. Ese ser o no ser en Primera o en la Champions, según el prisma desde el que se viese, provocó una situación tensa de las que maniata el fútbol. No importaba jugar sino ganar. El juego resultadista al Celta no le va y se nota. Balones a Catanha Del panorama estático el único que podía sacar provecho era Catanha. Al céltico le llegaron los mejores balones y con ellos puso los únicos disparos de peligro mencionables. El pulso les temblaba a los dos equipos por lo mucho que les iba en el duelo. Hasta el animoso público maño entre el calor y el cutrerío de los suyos comenzó a dar bostezos. En su letargo la grada se sobresaltó una vez en cada meta. Primero con dos recortes de Jesuli de ¡olé y olé!, que no encontraron el remate preciso. De ahí nace un contragolpe de cuatro atacantes locales para dos defensas visitantes. Marcos Vales se entretuvo pero disparó y lo hizo al palo. Estos dos detalles pagaron la entrada del primer tiempo. El reinicio del partido puso al Celta en el lugar que deseaba. Un saque de esquina directo lanzado por Jesuli se introdujo en la portería maña ante la pasividad de la defensa aragonesa. Gol olímpico y un 0-1 que permitía a los vigueses soñar con ganar a lo práctico. Este resultado hizo aflorar los nervios de la afición zaragozana. Esto y el cambio nada popular de sustituir a Cuartero por Jamelli hizo estallar a la Romareda en un clamor contra Esquerdinha. Víctor Fernández decidió aplicar frío y trató de congelar rápido el encuentro. Mostovoi y Gustavo al banco para que la recomposición llevase a Jesuli a la derecha, Karpin al centro y Edú a la izquierda. Situación inteligente para una victoria vital para alimentar el sueño de lograr la Champions. El Celta llegará a Vallecas seguro con opciones y a lo mejor con el trabajo hecho.