El partido de hoy es como una nueva final para el Celta y el Zaragoza El Zaragoza vuelve a cruzarse en el camino del Celta, o viceversa. Tras la final de Copa que ambos equipos protagonizaron hace diez meses en La Cartuja, el encuentro de hoy en La Romareda adquiere nuevamente tintes de final aunque con matices muy diferentes.
27 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.En Sevilla los maños le quitaron la Copa a los celestes por segunda vez, pero en esta ocasión el rival llega a este encuentro con la soga al cuello, pues corre un serio riesgo de casi ratificar su descenso a Segunda División, mientras que el objetivo del equipo de Víctor Fernández es mucho más agradable: alcanzar la Liga de Campeones. El Celta acude sin ánimo de venganza, pero sí de desquite por la necesidad de sumar los tres puntos que le acerquen al sueño de la Champions. La agonía del rival convierte la cita es más peligrosa, pues el Zaragoza quedaría al borde del descenso su no le gana a los célticos. Los aragoneses llevan más de dos meses sin ganar un partido y ante esta situación límite hoy se va a llenar La Romareda, lo cual supone un arma de doble filo. Por una parte puede ser un estímulo extra para los jugadores que saldrán muy motivados para evitar el precipicio, pero por otra parte, esta sobredosis de ganas puede transformarse en un ataque de nervios que les haga perder los papeles a los futbolistas maños y a su afición, que el Celta podría aprovechar. En esa línea se expresaron ambos técnicos la prevíspera. Víctor Fernández impulsó a los suyos a saber aprovecharse de la ansiedad del rival, mientras que Marcos Alonso reveló que había trabajado con la plantilla para tratar de buscar la forma de evitar que la ansiedad se apodere de ellos aunque las cosas no salgan bien. Una victoria no sería definitiva para el Celta, que en función de los resultados de los rivales (Barcelona y Betis) podría verse obligado a ganarle al Sevilla y al Rayo en la última jornada. El Celta necesita hacer olvidar sus últimos derrotas fuera de caas (Espanyol y Villarreal) y recuperar la buena senda de resultados que ha cosechado esta temporada lejos de Balaídos. Para eso no llega en las mejores condiciones defensivas, pues son baja los dos laterales izquierdo (Juanfran y Sylvinho), además de Sergio. Víctor Fernández se ve obligado a pasar a Méndez al centro junto a Cáceres y situará a Yago de lateral izquierdo. En función de los ensayos realizados esta semana no confía en Coira y Velasco sale de una larga lesión, por lo que Karpin jugaría de lateral si el técnico lleva a la práctica la prueba efectuada el pasado jueves en el entrenamiento a puerta cerrada. Víctor Fernández puede convertirse en verdugo del club maño que le vio nacer, pero en fútbol no valen los sentimentalismos.