La final de Copa, modelo para derrotar al Valencia

Alfonso Andrade Lago
ALFONSO ANDRADE A CORUÑA

DEPORTES

XOSÉ CASTRO

El Dépor ensaya la anticipación de Argentina sobre Alemania La cita de Mestalla será una final, otra de las muchas que el Deportivo ha ido afrontando a lo largo de esta infernal temporada, posiblemente la más dura de su historia. Porque finales fueron los dos encuentros con el Arsenal o los disputados ante la Juve o el Manchester. Pero sobre todo, el último partido de Copa en el Bernabéu. Y al espíritu aguerrido de esa cita histórica apelaba ayer Fran. «Si logramos jugar así y sacar a relucir nuestro fútbol como hicimos ante el Real Madrid, el Celta o el Arsenal, vamos a ser un equipo dificilísimo para el Valencia», argumentó el capitán del Deportivo. Y añadió: «El año pasado nos jugábamos muchísimo en Mestalla, pero es que ahora nos jugamos la Liga».

18 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Romero, que militó tres años en el Valencia, auguró también «una final» y no descartó que el «exigente» público levantino se vuelva contra los suyos si las cosas no les salen bien. Ya se han vendido todas las entradas para el duelo del domingo. De que el espíritu del Dépor sea duro como una roca se encarga Irureta, que continúa con su labor de tensionar a la plantilla en cada entrenamiento. Ayer, los jugadores ensayaron a conciencia el despeje y sobre todo la anticipación, con la presión constante del técnico para que atacasen la pelota con rabia y siempre antes que el rival. Y el ejemplo más claro lo dio a conocer a grito pelado: «¡Antes. Anticipación! ¡Como Sorín, que dejó al alemán así, parado en el gol!», gritó en varias ocasiones el entrenador. Se refería al tanto con el que Argentina había derrotado 0-1 a los alemanes en Stuttgart el día anterior. Un gol que llegó por la fulminante irrupción de Sorín, quien ganó la acción a la defensa en un letal remate de cabeza. «Muy bien», felicitó un jugador a otro. «¡No, bien los c...!», protestó Irureta. El entrenador volvió a picar a la plantilla para buscar esa tensión que necesita ante los ché. Pero los futbolistas se tomaron el asunto con más calma. Y en esta ocasión, la válvula de escape fue el humor. «Paco (Melo), no te rías», bromeron con el segundo entrenador del equipo cuando Irureta se fue al suelo por un resbalón. Y repitió el técnico: «Eso, Paco, no te rías». La nota negativa, las molestias de César en los isquiotibiales. El central se resintió levemente de la lesión que le impidió jugar contra el Machester y el Espanyol, y se trató con los fisios. «Confío en que no sea nada y en poder estar contra el Valencia», tranquilizó. Los que sí disputarán ese partido -salvo decisión técnica- son Carboni, Ayala y Aimar. El mediapunta argentino regresó con un golpe en la tibia del duelo con Alemania, pero sin excesiva importancia. «Todos tranquilos, que puedo jugar», dijo al bajar del avión en Valencia. Aun así, los ché no las tienen todas consigo. El propio Carboni previno ayer sobre la dureza del equipo coruñés. «El Deportivo te mata si te equivocas», sentenció. El defensa italiano valoró incluso las ventajas de un hipotético empate el domingo, «que no sería muy negativo». Pero el partido tiene tal trascendencia que el Madrid tendrá mil ojos puestos en Mestalla. «Pero la Liga nos la jugaremos en Riazor ante el Dépor», vaticinó el merengue Raúl.