El Celta busca en El Madrigal un refuerzo moral de su deseo

VÍCTOR LÓPEZ VIGO

DEPORTES

El objetivo de la «Champions» estaría más cerca ganándole hoy al Villarreal El Celta tratará, esta tarde en El Madrigal, de dar un vuelco a la imagen que ofreció hace siete días en Montjüic. El Villarreal, luchando por mantener la categoría, no parece el rival más apropiado pero el calendario ya no concederá fechas de asueto.

13 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los celestes cayeron ante el Espanyol por una cuestión de agresividad. Su rival parecía que se estaba jugando algo y no al revés como realmente indicaba la tabla. Esta vez la presión es mayor para el conjunto local que no se puede permitir una derrota. Por extraño que parezca, es el clásico partido en el que según como transcurran los acontecimientos ambos podrían hasta dar por bueno un empate. Ahora mismo nadie quiere perder y aunque el valor de un triunfo es muy grande, aún no es ni mucho menos decisivo. En el caso del Celta una derrota, un empate o una victoria le colocarían casi en idéntica situación para recibir al Barcelona. El partido contra el conjunto culé es el que vale para la lucha por la Champions. Que esto es así lo indica que en Can Barça han pensado en reservar a Rivaldo para la cita de Balaídos. Y en Vigo, el propio Mostovoi duda de si es conveniente jugar hoy mermado o reservarse para el compromiso ante los blaugranas. Si se confirma su suplencia, el brasileño Edú será el recambio natural. Las visitas al campo castellonense en la historia celeste no son muchas, pero en ninguna de ellas han logrado un triunfo. Tampoco Catanha, que le ha marcado a todos los equipos de la Liga, ha podido hacerle un gol ni con la camiseta del Málaga ni con la del Celta al conjunto amarillo. Este color y equipo «gafe» llevan hasta ahora el mal agüero para el celtismo. Ganar en Villarreal aseguraría a los vigueses lo que ahora mismo tienen en su mano y es que dependen de sí mismos para ser cuartos. Ganando los cinco partidos no hay ninguna posibilidad de equivocarse y el Celta sería como mínimo cuarto en la clasificación. De los quince puntos, los tres de hoy parecen importantes sobre todo por el refuerzo anímico que supondrían. Un equipo en alza siempre inspira más confianza a la afición y aseguraría un lleno del estadio vigués para la próxima jornada. Las cuentas de la lechera son más fáciles cuando toca ordeñar primero.