El Celta pretende superar este mes su pánico en los momentos decisivos El Celta se encuentra en la fase decisiva para darle la espalda a su pasado y superar esa pequeña barrera que le ha ahuyentado de ser considerado a la altura de los grandes.
09 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Casi siempre que ha tenido la oportunidad de hacer historia ha fallado, y lo curioso es que hay determinadas piedras en las que ha tropezado más de una vez: el Zaragoza en dos finales de Copa, el Deportivo que le ha arrebatado el liderato en dos ocasiones esta misma temporada o sin ir más lejos el Espanyol, que este domingo frenó en seco a los celestes, igual que hizo hace tres años. A pesar de este último tropezón, el Celta todavía tiene la posibilidad de dar el paso definitivo para alcanzar la gloria, que sería clasificarse para la Liga de Campeones. Pero para ello tiene que creérselo y superar el miedo a ser un grande, dejar de lado del síndrome de las grandes citas. El Celta se ha quedado varias veces a un paso de hacer historia. Una explicación puede ser que falta mentalidad de equipo grande, pero también se ha dado el caso de haber pecado de cierta prepotencia, principal defecto en el fútbol. El caso más palpable y todavía demasiado reciente en la memoria del celtismo son las finales de la Copa del Rey que se perdieron ante el Zaragoza. En la primera casi nadie daba a los vigueses como vencedores, pero en la del pasado mes de junio en Sevilla era el Celta quien había asumido el papel de claro favorito. Si nos referimos a la derrota del pasado domingo en el campo del Espanyol, se apreció que algunos jugadores empezaron a hablar del título de Liga, cuando en las semanas anteriores que se había ganado solamente se pensaba en ese partido sin marcarse ningún objetivo. La derrota supuso un paso atrás en la lucha por la Liga de Campeones. Algo similar ocurrió también en Montjuïc en la temporada 1998-99, ya que también faltaban seis jornadas cuando el Celta jugó allí y perdió por tres goles a cero. El equipo de Víctor Fernández llegaba en la segunda posición, y tras esa derrota bajó a la cuarta y finalmente se quedó fuera de la Champions. Ya son dos paralelismos. El tercero se encuentra en las veces que el Celta ha perdido el liderato: esta temporada el Deportivo se lo ha quitado las dos veces que lo perdió. La primera vez fue en la quinta jornada, cuando tras tres semanas en el primer puesto los célticos empataron en Riazor. En la segunda vuelta, el Celta se alzó con el liderato ganando en Mallorca, pero la siguiente semana perdió en Balaídos con el conjunto coruñés. También con el Atlético de Madrid se puede encontrar otro paralelismo: hace tres temporadas el Celta se había situado en los más alto de la tabla también ganándole al Mallorca, pero la semana siguiente perdió en el campo atlético. Los rojiblanco le quitaron la Champions ganando en Vigo en la última jornada.