PUNTO DE MIRA
14 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.No me sorprende la vacilante marcha del Barcelona en la Champions. Tras aquel valioso triunfo en Liverpool, que parecía el presagio de una clasificación para los cuartos, resulta que después no acertó a ganar ni uno solo de los tres partidos que jugó en el Camp Nou y ahora se lo tendrá que jugar todo en el campo del Galatasaray turco. Esto, en el torneo europeo, pues el comportamiento azulgrana en la Liga española es tan irregular que las esperanzas renacidas en una jornada se difuminan a la siguiente. Mañana le ganarán al Madrid (así lo indica un frío pronóstico, emitido a la vista de como funciona el equipo blanco) y otra vez renacerán las ilusiones de la hinchada azulgrana que aguanta estoicamente tantos reveses. No me sorprende ahora, porque en su día ya se manifestaron aquí las dudas acerca del éxito que acompañaría al presidente Gaspart cuando eligió a Rexach como entrenador, al que por cierto su auxiliar Alexanco no le ayuda a resolver los problemas. En este sentido se manifiestan desde hace tiempo algunos dirigentes del propio Barça.