FÚTBOL / PONTEVEDRA
02 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Ha hecho más bien poco, pero hay que desconfiar. El entrenador del Pontevedra, Raúl González, todo un iniciado en lo que a fútbol asturiano se refiere, cree que el rival de su equipo para hoy, el Oviedo B, puede ser más difícil de batir de lo que parece. El penúltimo clasificado en el grupo es, a su juicio, un equipo «extremadamente irregular». En ello estriba la dificultad del partido de esta mañana: el equipo azul es capaz de perder por 6-0 en Bilbao ante el Athletic B dando una pobrísima imagen y, en la misma liga, derrotar en El Requexón al potente Barakaldo (1-0) y al Compostela (1-0). «No hay que olvidarlo», advierte González, apercibido por las dificultades de su equipo ante conjuntos de poca entidad. «Este año, los filiales asturianos y el del Celta no están bien», destaca el entrenador granate. Renovación de plantilla Las razones hay que buscarlas en que «el Oviedo, y sobre todo el Sporting, se han rejuvenecido muchísimo». Sin embargo, en el rival del Pontevedra para esta mañana caben aún jugadores que González aprecia: «Tienen a varios jugadores que ya han debutado en el primer equipo [en Segunda División], como Hugo Grandío, Óscar Pérez, Helio, Saavedra o Raúl». La posición que ocupa el Real Oviedo será, más que un lastre, una espoleta para el conjunto asturiano. «Tienen que apretar ahora, o se verán en Tercera División», opina González. El entrenador del Pontevedra está seguro de que el envite no cogerá a sus futbolistas descolocados: «Tenemos que conservar la concentración. Espero que continuemos en la misma línea que mantenemos fuera de casa, donde estamos muy serios y se trabaja colectivamente muy bien». El técnico granate querría repetir un partido «como el de Luanco [en el que el Pontevedra ganó 1-2 al Marino]; estuvimos muy bien en defensa y en el contraataque, e incluso en el juego combinativo».