«Quiero que ésta sea mi casa por muchos años»

MARTA F. PEDRERA VIGO

DEPORTES

FÚTBOL / CELTA Sebastián Ariel Méndez, nuevo jugador del Real Club Celta Ya se ha instalado en su nuevo hogar. El jugador bonaerense Sebastián Ariel Méndez dejó el hotel para mudarse a un piso en Vigo, al que hoy llegarán su hijo y su mujer. Méndez ha cambiado el verano argentino por la lluvia gallega, pero no le importa. «En Buenos Aires también llueve mucho, pero hace más frío», cuenta. «Aunque Vigo es más chico, yo todavía me muevo con un mapa», confiesa el futbolista, que asegura que, en cambio, la gastronomía gallega no tiene secretos para él. «Las comidas son iguales a las de mi mamá», explica.

28 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Mucho antes de aterrizar en la ciudad olívica para jugar en el Celta, Méndez, hijo de emigrantes gallegos, ya sabía lo que eran las Rías Baixas. «Mi papá siempre está a vueltas con las Rías Baixas», cuenta y añade que está deseoso de ir a la playa porque «en Buenos Aires no hay». -¿Sus padres tienen mucha morriña? -¿Y eso qué es? -Nostalgia de su tierra. -Mi madre emigró a Argentina muy pequeña, pero mi padre, con dieciocho años. Se fue en la postguerra. Él aún tiene familia en Galicia. Tengo una abuela que vive cerca de Fonsagrada, en un pueblo de doce casas y también muchos primos, además de los hermanos de mi abuela. -¿Ahora va a mantener más contacto con ellos? -Sí. -¿Y usted habla algo de gallego? -No, pero lo entiendo perfectamente, ¿eh?. El gallego cerrado me cuesta un poco más, pero el de la Televisión de Galicia es muy fácil. -¿Le agrada que le conozcan como «el gallego»? -Estoy acostumbrado porque en Argentina me llaman así de toda la vida. Aunque allá todos los españoles son gallegos. -¿Y qué le parece a su abuela tener un nieto en el Celta? -Mi familia está encantada porque, como ya sabés, Argentina está muy mal ahora. -¿Usted es pesimista respecto a la situación de su país? -Está difícil porque se sumaron una crisis económica y una crisis política y, además, se tocaron los bienes personales, que es lo peor: dejar a la gente sin su plata. Pero yo creo que se tocó fondo porque es imposible estar peor. Y ahora la gente ya tiene otra conciencia y pelea por lo que ve justo y los políticos son conscientes de ello. -¿Le inspira confianza el presidente actual? -Ninguna. Pertenece a una generación política que ya tuvo su oportunidad y no hizo nada. -¿A su familia le hace ilusión venir a Vigo? Por cierto, ¿por qué los futbolistas se casan y son padres tan jóvenes? -(Risas). ¿Tú no tienes marido? -No. -Bueno, yo creo que es porque, con esta profesión, como viajas mucho, te apetece llegar a casa y tener una familia. -¿Cómo se llama su hijo? -Santiago. Tiene 4 meses. -¿Y usted colabora en sus cuidados? -Sí, y le cambio los pañales. Soy un marido moderno y una persona muy casera. -¿Le gustaría que aprendiese gallego? -Me encantaría, porque eso significaría que voy a quedarme en Galicia una temporada larga. Quiero que ésta sea mi casa por muchos años porque el Celta es un equipo importantísimo. -Pero tiene poco tiempo para demostrar su valía. ¿Le produce tensión eso? -No. Además, es una oportunidad para probarme. -¿Se va a estrenar finalmente el sábado ante el Madrid? -No lo sé, pero me gustaría.