Trayectorias sin parangón

TINO RASCADO PONTEVEDRA

DEPORTES

FÚTBOL / PONTEVEDRA

26 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Raúl González y sus jugadores parecen empeñados en destrozar esas estadísticas que atesoran que las mejores temporadas están avaladas por la regularidad en campo propio, algo que suelen agradecer los aficionados. Especialmente después de la derrota de la Cultural Leonesa y el empate del Compostela que minimizaron el traspiés ante el Amurrio, la renta del equipo granate se considera suficiente como para repetir, siete años después, play-off de ascenso. El anterior, con Antonio Gómez en el banquillo, también estuvo acompañado de cierta desesperanza a principios de 1995. Cinco derrotas seguidas de los granates le habían dejado a siete puntos de los cuatro primeros puestos y al final tuvo en sus manos el ascenso a la división de plata en la última jornada de la fase de ascenso en Soria, donde su derrota ante el Numancia propiciara la entrada del Écija en la Liga de Fútbol Profesional. Pese al bajón que le había alejado de la zona de privilegio, aquel Pontevedra había sido más regular que el equipo actual. De las veinte victorias que cosechó, once de ellas fueron en el estadio municipal de O Burgo y nueve a domicilio. Sus derrotas en casa a lo largo de la temporada fueron las mismas que lleva actualmente el equipo de Raúl González con cinco jornadas todavía por delante como locatario. Entonces habían sido el Mensajero, Sporting B y Real Madrid C los que se llevaron los dos puntos -aún las victorias no estaban premiadas con tres-, empatando con el Sanse, Avilés, Aranjuez, Valladolid B y Oviedo B. Aquella histórica clasificación en la campaña 94-95, la primera del Pontevedra en toda la historia de la Segunda División B, había estado aderezada de nueve triunfos lejos del estadio de Pasarón, donde había arrancado también tres empates, perdiendo siete partidos. Como foráneo el Pontevedra de la presente Liga ya está a un solo triunfo de aquella clasificación y dispone aún de siete jornadas para demostrar que, aunque excepcionalmente, también los play-off se materializan en los desplazamientos. Si como se prevé el Pontevedra finaliza esta temporada entre los cuatro primeros su clasificación no tendrá parangón con la anterior.