FÚTBOL / EL DERBI DE SAN LÁZARO El derbi de San Lázaro acogerá a dos de los aspirantes a entrar en los puestos de promoción de ascenso, dos colectivos que comparten objetivo y que, después de veintidós jornadas, proyectan sensaciones opuestas y acreditan trayectorias distintas.
04 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Irregular y ambigua la de los blanquiazules, homogénea y firme la de los granates. Nueve puntos explican la diferencias. Han pasado el ecuador de la campaña, liguera, y encaran un derbi sin tregua. Luis Ángel Duque sigue sin encontrar el equipo tipo (las bajas por sanción o lesión han sido una constante en la primera vuelta); Julio Raúl González apenas mueve las piezas, sobre todo en la estructura de contención. Recela más del trasiego de posiciones. Los datos demuestran que, hasta la fecha, sólo hay dos puestos intocables en el Compostela: la portería (Rafa) y el lateral derecho (Pignol). Adriano, en el centro de la línea de cobertura, es otro de los fijos, dejando a un lado su ausencia en el inicio de la temporada (cuando cabía la posibilidad de que fuese traspasado) y las tres semanas que se perdió por una rotura fibrilar. Pinillos también es habitual en las alineaciones titulares. Empezó como lateral izquierdo, cubrió el derecho cuando no pudo jugar Pignol y desde la jornada decimotercera, en Luanco, se ha convertido en el principal argumento de la línea media para presionar al rival. Por el hábitat del tres han pasado, además de Pinillos, Manu y Tonet. Múltiples ensayos El Compos todavía no ha encontrado una pareja estable para el doble pivote. Duque ya ha probado todas las combinaciones posibles. En los últimos partidos se ha decantado por Pinillos, acompañado del canterano Bossa en diciembre, y de Rodri o Diego Pérez en enero. El interior derecho es patrimonio de Aguado, pero no exclusivo. Por ahí se han proyectado también Juanito y Corredoira. Los tres han probado, igualmente, por la otra banda, junto con Tonet. Tampoco están definidos los roles en la punta de ataque, si bien en las últimas jornadas parecen ganar enteros las opciones de dos de las incorporaciones invernales, Cabarcos y Maikel. Con anterioridad, Mino (que ya no está en el equipo), Arquero, Sergio y Juanito se repartieron los goles y los minutos. Rodri se ha convertido en otra de las alternativas, como segundo punta. El guardameta gaditano Jesús Sierra es la pieza angular de la estructura de contención de los granates. También son fijos en el entramado defensivo los centrales Aláez y Jorge Ordóñez, demarcación a la que en las últimas jornadas se ha incorporado Luismi para conformar ese dispositivo táctico de cinco defensas que utiliza Raúl González, sin ningún rubor, incluso cuando el Pontevedra actúa en Pasarón. Cantera para los laterales Las bandas en la retaguardia se las reparten los canteranos Óscar Río y Pablo Vázquez, con el asturiano Sergio, otro de los fijos. Es a partir del medio del campo donde González mueve sus fichas con más asiduidad, aunque el organigrama gira en torno al vasco Tonino, un todoterreno, junto con Óscar Bruzon, que aporta la sobriedad. Pedro Muñiz trata de encontrar ese punto de equilibrio entre la contención y la creación, faceta esta última en la que Manu sigue siendo el capitán general. Su temple y calidad en la distribución del juego ofensivo no tienen parangón en la plantilla, aunque las lesiones le impiden tener continuidad. Con Melo y Xaco en el dique seco en los dos últimos meses, la vanguardia la alternan los jóvenes Diego Castro, Santi Domínguez, Capi y Alberto, con un Curiel letal en el área.