FÚTBOL GALLEGO
09 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El Comité Gallego de Árbitros comunicó ayer a la Federación Gallega de Fútbol que exigirán la presencia de fuerza pública en los partidos que se celebren este fin de semana, desde infantiles a aficionados. Los colegiados llevarán a cabo una huelga de celo en la que pedirán el cumplimiento estricto de una norma que no habían seguido a rajatabla, pero que aparece reflejada en la reglamentación federativa. La decisión provocará el aplazamiento de numerosos partidos, puesto que Galicia no dispone del número de agentes capaz de cubrir la totalidad de encuentros que se disputan los fines de semana. La medida viene motivada por la resolución del Comité Galego de Xustiza Deportiva, dependiente de la Secretaría Xeral para o Deporte, de dejar sin sanción los sucesos que acabaron con la agresión al colegiado David Patiño Pedreira en el partido de cuartos de final de la Copa de la Costa entre el Bergantiños y el Baio en Carballo el 21 de mayo pasado. Varios seguidores, que el árbitro identificó como visitantes, le golpearon, por lo que el Baio fue sancionado con un partido de clausura de su campo. El club apeló y el máximo órgano de justicia deportiva de Galicia, presidido por Germán Rodríguez Conchado, acaba de darle la razón. Según la sentencia, «para poder castigar al club visitante por incidentes de público ha de llevarse a cabo una identificación plena e indubitada de las personas que protagonicen dichos incidentes, que se puedan conocer sus nombres y apellidos, vecindad y domicilio». El Comité de Árbitros remitió a la Federación un escrito en el que anuncia que, tal y como refleja la norma, pedirán la presencia de fuerza pública. Los colegiados esperan que la institución lo haga llegar a los clubes para evitar el aplazamiento del mayor número posible de partidos.