El Real Madrid sentenció con comodidad la eliminatoria copera de cuartos de final frente al Rayo Vallecano y dio un paso más hacia la conquista del título el día del Centenario en el Santiago Bernabéu.
08 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Tras un gol de Roberto Carlos durante una primera parte en la que el Madrid jugó a medio gas, los tantos de Raúl, Zidane y Figo, en sólo seis minutos del segundo tiempo, colocaron al equipo blanco en las semifinales de Copa del Rey ante un rival que sólo pudo aguantar hasta el 2-0. El Madrid jugó sin despeinarse durante la primera parte y le fue suficiente con una acción personal de Roberto Carlos, en el primer disparo desde lejos de los blancos, para abrir el marcador. Hasta entonces el Rayo se había mostrado como un equipo serio y ordenado, pero sufrió la calidad del brasileño, que esta vez marcó con su derecha. Pero aparte de las subidas de Roberto Carlos, los mejores detalles los había puesto en ese periodo de nuevo Zidane, a pesar de que en esta ocasión el francés estuvo mucho más apagado que el sábado ante el Deportivo, al igual que sus compañeros, que tenían peligro cuando atacaban pero no estaban acertados, hasta que llegaron los últimos minutos de partido. Salió más motivado y con mayor interés el Madrid en la reanudación, y el choque fue tomando color blanco ante un Rayo incapaz de mantener la pelota y crear algún peligro las escasas veces que pasaba el medio campo. Pero el equipo de Del Bosque también carecía de llegada, porque a pesar de las internadas de Roberto Carlos, sus ataques morían en las botas de algún rival o fuera del campo. Zidane trabajaba más en la contención que la elaboración y Figo y Raúl tampoco entraban lo suficiente en juego, aunque el Madrid se encontraba relativamente cómodo de medio campo hacia atrás. Y en un robo de balón blanco, Corino, en su intento por despejar llevó al balón al poste, y Raúl, siempre atento, puso el 2-0. Después llegaron los mejores minutos de los blancos, volcados para resolver la eliminatoria, y Zidane marcó su primer gol en la Copa con el Madrid. Pero aún faltaba el de Figo ante un rival ya entregado.