Cerca de 30.000 neozelandeses rindieron en Auckland un último homenaje a su compatriota, el navegante Peter Blake, asesinado el pasado 6 de diciembre en Brasil e inhumado el día 14 en la pequeña ciudad inglesa de Emsworth. La ceremonia religiosa se desarrolló en presencia de la mujer del marino, Lady Pippa Blake, de sus hijos, Sarah-Jane y James, y de su madre, Joyce, pero también de oficiales, navegantes y miles de personas. Varias personas tomaron la palabra para recordar la carrera de Peter Blake. El navegante ganó la última Copa de América, el Fastnet (1979 y 1989), dos veces la competición Sydney-Hobart (1980 y 1984) y el Tour de Australia (1988) y la mítica Whitbread, la carrera alrededor del mundo(1990). Gran defensor de la ecología, decidió después de su carrera de marino seguir los pasos del comandante Cousteau.