FÚTBOL / TERCERA DIVISIÓN
22 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Con apenas 10 años, Adolfo ya jugaba en la casa de José Ramón. «A la pelota, al baloncesto, a la bici, o a lo que cayera», recuerda. Amigos inseparables, se iniciaron en el fútbol en las categorías inferiores de su Arteixo natal. Ficharon por los juveniles del Deportivo y, posteriormente, llegaron al Fabril, donde compartieron las dos últimas temporadas. Adolfo, de 24 años (tres más que José Ramón), viste de nuevo la camiseta del cuadro de su localidad, que se enfrentará el domingo en A Grela (12 h.) al Deportivo B. El conjunto en el que juega su amigo. «Ya me dijo hace dos meses que me va a marcar de penalti». José Ramón, de 21 años, es el portero del Fabril y sufre con resignación la terapia psicológica de Adolfo, que juega de centrocampista. «En el campo no hay amigos; cada uno defiende sus intereses y si hay que dar una patada, o marcar un gol o veinte, se hace y no pasa nada», apunta el cancerbero. Algo que, por lo visto, también sucede cuando se enfrentan al Cerceda, al Betanzos, o al Vilalbés, donde también cuentan con amigos. Eso sí, ni uno ni el otro renuncian a la victoria. «Vamos por detrás de ellos -afirma José Ramón- y necesitamos encarrilar tres triunfos seguidos para ganar confianza». El medio replica al instante: «Dos derrotas seguidas (el Arteixo perdió el pasado sábado en su campo ante el Betanzos) nos descolgarían de los primeros puestos». El futbolista del filial apuesta por que su equipo ocupará plaza en la promoción de ascenso a Segunda B. «El Fabril es el rival a batir por todos los demás equipos de Tercera», señala el portero. Las aspiraciones del Arteixo durante esta temporada no parecen menores. «La idea inicial y los primeros que queremos entrar en la liguilla somos nosotros», reconoce Adolfo. Un objetivo que le lleva a afirmar: «Ojalá que a final de temporada podamos venir otra vez los dos para celebrarlo».