Un gol del delantero madridista rompió el marcador en favor del combinado de Camacho, que sufrió ante una selección mexicana muy ordenada La selección española logró un apurado y sufrido triunfo ante México, en un encuentro en el que los de Camacho quisieron llevar la inciativa en todo momento, pero se toparon con un terreno de juego maltrecho y un rival muy ordenado. Sólo el olfato de Raúl pudo batir a los mexicanos.
15 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El seleccionador nacional apostó desde el comienzo por Guardiola y Valerón como encargados de la organización, y con Mendieta por la banda derecha. Así España tardó cinco minutos en hacerse con el control del balón. A partir de ahí, a pesar de los problemas que planteaba el césped, comenzó a llegar al área azteca a base de buen toque. Fruto de ello, Diego Tristán estuvo a punto de plantarse solo ante el Conejo Pérez, pero no acertó a controlar un pase desde la izquierda de Munitis. Aunque los españoles tocaban con sentido, bien dirigidos por el canario y el del Brescia, México guardaba cuidadosamente el orden, pero sin crear peligro salvo un flojo tiro de Aspe. España se fue desinflando poco a poco a medida que Guardiola desaparecía en la creación ahogado por rivales y el propio terreno de juego, y los visitantes estuvieron cerca de marcar tras una salida en falso de Casillas a la salida de un corner que remató fuera Suárez. Con el fútbol decayendo se llegó al descanso con un aburrido 0-0. Los voluntarios onubenses arreglaron el césped durante el descanso, y el primero en sacar beneficio de esto fue México en una clarísima ocasión de Alves que sorteó a Casillas, pero disparó mal sacando la defensa española el peligro. Esta oportunidad animó a los mexicanos que empezaron a llegar con más asiduidad al área del portero blanco. De todas fomas, Rául, desde muy lejos, intentó sin éxito sorprender a Óscar Pérez, y un minuto después, tras un error de Hierro, Alves disparó desviado. Estos dos jugadores parecían las mejores bazas arriba de cada combinado, y el «siete» volvió a avisar con un remate de cabeza que sacó agilmente el arquero del Cruz Azul. Con el partido mucho más animado, Hierro cortó un pase mortal de Arellano a Palencia que dejaba claro que los visitantes ya no eran meros espectadores, y lo mismo hizo Vidrio en una pase de Juanfran que buscaba a Morientes. El nuevo mediocampo de la selección española, formada por José Ignacio, Sergio y Víctor, no era capaz de apoderarse del balón, y los dos delanteros españoles empezaban a pasar peligrosamente desapercibidos. Pero, Raúl nunca desaparece del todo y, como casi siempre, estuvo en el lugar oportuno para recoger un balón peinado por Hierro y poner el 1-0.