DEPORTIVO Un juzgado coruñés decretó el embargo cautelar de todos los bienes del Real Club Deportivo de La Coruña, por el impago de la deuda contraída con la empresa andorrana Tecno Star con motivo de la compra de los derechos federativos y de imagen de los jugadores Djalminha y los hermanos Scaloni.
05 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.En ambos casos recayeron sentencias condenatorias contra la entidad deportivista por el impago de unos 600 millones de pesetas (3.606.072,63 euros), cantidad en la que irían incluidos los intereses de demora. Las resoluciones fueron recurridas por el Deportivo ante la Audiencia Provincial de A Coruña, pero los recursos todavía están sin resolver. De todas formas, parece claro que el club blanquiazul no se verá afectado en su funcionamiento, en tanto en cuanto no se resuelvan dichos recursos. La empresa acreedora solicitó la ejecución de las sentencias dictadas en primera instancia. El Deportivo se negó a pagar la deuda y entonces, el 1 de septiembre, Tecno Star pidió el embargo de bienes suficientes. El 1 de octubre la juez tomó una decisión y, además de la suma adeudada, ordenó que se consignasen 50 millones de pesetas (300.506,05 euros) para los intereses que se devenguen durante la ejecución de la sentencia y para las costas procesales. La juez requirió al Deportivo y le apercibió de que de no pagar se procedería al embargo. El 11 de octubre, a las doce del mediodía, se constituyó la Comisión Judicial en la sede social del Deportivo y se le requirió el pago de la deuda. La notificación fue recogida por un empleado del club y, ante la ausencia de pago, se ordenó el embargo los terrenos de la futura ciudad deportiva de Abegondo, la sede social de la Plaza de Pontevedra, el importe recaudado por los abonos de la temporada 2001/02 y las posibles cantidades que reciba de la Xunta. También se embargan las taquillas y los derechos económicos derivados de los eventuales traspasos o venta de jugadores y las cantidades que perciba el Deportivo, en concepto de participación en la recaudación de las quinielas. Asimismo, se embarga el saldo de la cuenta que mantiene con Caixa Galicia. A pesar de una medida tan rotunda, la realidad es que las consecuencias para el club son, en principio, mínimas, al resultar difícil ejecutar la sentencia. Parece lógico que el Dépor no pague a Tecno Star, mientras no se resuelvan los recursos de apelación contra las sentencias condenatorias, porque, en el caso de que le fueran favorables, no recuperaría el dinero adelantado. Tampoco se prevé un estrangulamiento económico de la entidad, aunque le resultaría difícil una venta de sus bienes inmuebles -ciudad deportiva y sede social- dado que el comprador cargaría con la deuda. Por el contrario, nadie duda de que pueda usar el dinero de las taquillas y derechos de las quinielas, porque tendría que ser la propia empresa acreedora la que instase, en cada ocasión, el embargo de las cantidades. El Deportivo también podrá traspasar jugadores, aunque el dinero recibido podría ser susceptible de embargo.