Compos y Pontevedra atan todos los ángulos del derbi

M. G. R. SANTIAGO

DEPORTES

Duque mentaliza al plantel para que se aísle del ambiente Melo anticipaba el miércoles una intuición: «El partido probablemente se resolverá en pequeños detalles, a favor del equipo que menos errores cometa». A tenor de la actividad desplegada por los entrenadores en las últimas horas, debería ser así.

22 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Por los prolegómenos, más parecería una partida de ajedrez. Han atado cabos y analizado todos los ángulos. Pero el fútbol se ejecuta con los pies y el margen para el azar es infinitamente superior. Para la plantilla del Compostela, la de ayer fue una jornada de trabajo físico y prolongada sesión de vídeo. Duque reunió a todos sus futbolistas para repasar con detalle el último encuentro del Pontevedra. Y dedicó buena parte del trabajo de la semana a ensayar jugadas de estrategia y contrarrestar las que son habituales en el conjunto granate. Aparte de los aspectos directamente relacionados con el juego, Duque no oculta su preocupación porque al Compostela le está costando entrar en los partidos. Los primeros quince o veinte minutos de cada encuentro han sido para los rivales. Juego inteligente También sabe que Pasarón no será un teatro. Espera una afición local entusiasta para con su equipo y arisca hacia el Compos. Por eso ha instado a sus discípulos a que se empleen «con carácter, con hombría, con toda la fuerza del mundo, desde el principio. Nos tenemos que aislar de todo lo demás. Sabemos que en cualquier entrada que hagamos se nos va a venir la grada encima y no debemos caer en ningún tipo de provocaciones. Tenemos que ir a por los tres puntos como si fuera el último partido de Liga y nos jugáramos el ascenso. Pero con inteligencia. No podemos cometer imprudencias y quedarnos en inferioridad numérica». Viajarán todos los futbolistas y hasta última hora no se sabrá si Juanito y Sergio estarán en condiciones de jugar. El primero se reintegró al trabajo de grupo el jueves pero evitando el contacto del balón con la cabeza, para proteger la zona cervical. El ariete, con una profunda brecha en el talón, se ha pasado la semana ejercitándose aparte.