La afición guarda una imagen bronca del equipo santiagués El Compos intuye que en Pasarón tendrá enfrente a un Pontevedra herido por la derrota en León y a una afición que no dará tregua. El amistoso de hace casi un mes devino en un encuentro bastante bronco y todos los indicadores apuntan a que el conjunto santiagués se topará con una hinchada sensibilizada, que empujará desde el minuto uno.
19 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Matías Biscay, que fue expulsado en Barreiro y que cumplió un partido de sanción ante el Aurrera, regresará, previsiblemente, al once titular. En agosto, en Pasarón, salió indemne en el apartado de las amonestaciones. Pero fue abroncado por el público en diversas fases. El jugador argentino asegura que «eso es algo que no me preocupa lo más mínimo. Al contrario. He disputado muchos partidos y eso te da experiencia. Cuando hay circunstancias adversas, al menos a mí me motiva. Esperemos que sea así. Estaría más concentrando en lo que me corresponde hacer en el campo». Y también pendiente de evitar las tarjetas. Desde un punto de vista más ligado a la vertiente deportiva señala: «Ojalá que juguemos como aquel partido. Creo que lo hicimos muy bien. Lógicamente, espero que el resultado sea distinto (entonces ganaron los granates, 2-1). Tenemos la mentalidad para tratar de ganar en todos los campos y más en un encuentro como el del domingo, que para nosotros es muy importante. Sabemos, de antemano, que va a ser bastante duro. Confiamos en seguir con la buena racha». Las victorias visitantes, al menos a tenor de los resultados de las tres primeras jornadas, apenas han dejado doses en una hipotética quiniela del grupo primero de la Segunda B. Es una circunstancia que llama la atención de Biscay, no sólo en la categoría de bronce: «Una de las diferencias que noté al llegar a España es que los futbolistas bajan mucho el rendimiento cuando juegan a domicilio. En Argentina no ocurre. No sé los motivos. Los partidos se tienen que encarar todos de la misma manera. La mentalidad, la lucha y la disputa deben ser iguales». Biscay subraya que, al margen de condicionantes externos, «lo más importante es que el Compostela trate de ser fuerte, de ir a buscar los partidos, de centrarse en sí mismo, de forjar esa mentalidad ganadora. Sabemos que hay plantilla para intentar ascender. No podemos especular». Aunque se define como defensa, se confiesa a gusto con su nuevo cometido. En gran medida, porque el medio centro que lo acampaña se ubica unos metros por delante y no en línea. Considera que el hecho de no verse obligado a constantes idas y venidas es beneficioso para las características de su fútbol.