El Compos igualó con nueve el gol de Alberto en la recta final

DEPORTES

ÓSCAR VÁZQUEZ

Tras las expulsiones de Pignol y Matías Biscay apeló al fútbol directo El Celta B le dejó claro al Compostela que en la Segunda División B nadie le va a regalar nada. De hecho, el conjunto de Milo Abelleira estuvo más listo y más rápido en la primera mitad. Paradójicamente, cuando el Compos se quedó con nueve, tras las expulsiones de Biscay y de Pignol en el primer cuarto de hora de la segunda mitad, el filial céltico leyó peor la partitura del encuentro.

08 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Vio como Sergio empataba a falta de dos minutos e incluso salvó Roberto sobre la línea un cabezazo picado del ariete andaluz que hubiese podido suponer el 1-2 en el minuto noventa. El encuentro comenzó con un Celta B mejor posicionado sobre el campo. Se movió como un acordeón, de un lado para otro, tuvo la posesión del esférico, explotó las bandas con acierto e incomodó siempre al Compostela en el centro del campo. Apretó muy arriba y fue valiente. El conjunto de Duque buscó transiciones muy rápidas. El balón apenas pasaba por el centro del campo. Pecó de precipitación y sus llegadas erán más producto del empuje que de la creatividad. A los diez minutos avisó Jacobo Campos, que empaló alto un gran servicio de Jonathan desde la derecha. Diez más tarde, Israel obligó a que Rafa se luciese, el rechace cayó a pies de Jonathan y Pinillos salvó sobre la línea. De ese córner nació el gol vigués, una vez más en una acción a balón parado. Centró Jonathan raso, hacia el segundo palo. El balón traspasó un bosque de piernas estáticas y miradas atónitas. Hasta que apareció Alberto para rubricar casi sobre la línea. El Compos también tuvo sus opciones. Manuel envió un balón a la madera, un defensa sacó sobre la línea un testarazo de Chema, y Aguado envió fuera, por muy poco, un cabezazo en el segundo palo. Pero la acción clave llegó en el minuto cuarenta, cuando el auxiliar invalidó un gol legal de Mino. Fue una jugada de contragolpe con un postrer pase de Juanito ante la apurada salida de Roberto. El asistente interpretó que Mino estaba por delante del balón. La segunda mitad fue muy extraña, sobre todo por las expulsiones de Biscay (min 50) y de Pignol (min 65). El árbitro no consintió la fogosidad de los jugadores compostelanistas. Poco después, Milo Abilleira retiró del campo a Isaac, que estaba marcando bien los tiempos de partido. Su sustituto, Luciano, apenas aguantó doce minutos en el campo, ya que se retiró lesionado. Y los cambios de posición arriba no surtieron efecto. El Compos jugó con tres atrás, tres en el centro del campo y Arquero y Sergio arriba a la espera de balones. El Celta B, que había tenido paciencia durante una hora, se atascó cuando el rival se vio obligado a dejarle espacios. Quiso llegar con demasiada rapidez, sin el orden de ante. No obstante, David estrelló un balón en el travesaño y Jonathan pecó de precipitación al dilapidar desde el borde del área un buen contraataque. Disparó fuera cuando tenía opción de pase o incluso para encarar a Rafa. El once santiagués apeló al fútbol directo, a los pases largos hacia un batallador Sergio. Y la apuesta le dio resultado porque el delantero andaluz hizo mucho daño con su movilidad y su brega entre los centrales vigueses. Nada más salir al campo se atropelló a la hora de rematar un buen servicio de Arquero. Pero no falló en el 88. En tres pases llegó el Compos al área, al primer toque. Sergio certificó en carrera un certero envío de Juanito. Y dos después estuvo a punto de poner el 1-2. El Compos volvió a mostrarse espeso en el centro del campo, perdió la partida en los rechaces, de nuevo aparecieron las dudas en las jugadas a balón parado. Pero se sobrespuso a las adversidades echando mano de la casta. Nunca se dio por vencido y al final tuvo premio. Sacó un punto con el que ya no contaba. El Celta B perdonó y volvió a pifiar en los últimos minutos.