Una sonrisa no tan blanca

REDACCIÓN A CORUÑA

DEPORTES

FÚTBOL Al Real Madrid se le terminan las pruebas. Las competiciones oficiales están a la vuelta de la esquina y la duda se cierne sobre los hombres de Del Bosque. El conjunto blanco, que el próximo domingo se enfrentará al Zaragoza en el encuentro de ida de la Supercopa, cierra la pretemporada con un balance de tres victorias, tres derrotas y un empate, por debajo de las expectativas creadas tras el fichaje de Zidane.

15 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Con dieciocho goles a favor, doce de los cuales los consiguió ante el modesto club suizo del Nyonnais, y ocho tantos en contra, el equipo que dirige Vicente del Bosque, continúa sin cerrar dos de los debates que han perseguido al club blanco en los últimos años: la necesidad de fichar un delantero centro y un defensa central. Aunque el tópico de pretemporada sostiene que los resultados son anecdóticos, lo cierto es que son estos mismos marcadores los que han torpedeado la línea de flotación del Real Madrid del centenario. No poder superar el test de Cúper fue la puntilla ante una afición que comenzó a impacientarse. En el Bernabéu se oyeron los primeros silbidos. Vicente Del Bosque asegura que todo marcha sobre ruedas. Sin embargo, lo cierto es que las alineaciones y los esquemas utilizados por el salmantino denotan inseguridad y dudas. Desde la portería (César y Casillas luchan por la titularidad), pasando por la defensa (los centrales, en el ojo del huracán), sin dejar a un lado al centro del campo (¿uno o dos mediocentros?) y la punta de ataque (¿realmente existe un delantero centro?). Las bajas han mermado en demasía a un equipo acuciado por el desequilibrio entre sus líneas. Sin embargo, esta será una situación a la que Del Bosque debe acostumbarse. Es el peaje que debe pagarse por disponer de los mejores jugadores. La Supercopa está a la vuelta de la esquina (pasado mañana). Después la Liga. En medio, sólo un bolo más: ante el Cartagena el día 30.