Riazor cantó rancheras

L. FRANCO / M. PIÑEIRO A CORUÑA

DEPORTES

FÚTBOL / TERESA HERRERA

11 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque el trofeo Teresa Herrera se envuelva como un torneo de verano, como partidos amistosos, el de ayer no tuvo nada de fraterno por el bronco recibimiento que le brindó el público de Riazor al conjunto del Real Madrid. El propio entrenador Vicente Del Bosque reconoció que se lo veía venir. «Había intentando en los días previos que el ambiente fuera menos hostil que en otras ocasiones, pero no lo logré. Entiendo que, pese a que el Deportivo es un grande que lucha con nosotros por los títulos, no es suficiente para esta actitud», explicó en la rueda de prensa que ofreció tras el encuentro. El técnico salmantino valoró de forma positiva el debut de su equipo en la 56 edición del Teresa Herrera. «Enfrente hemos tenido un buen equipo. El Cruz Azul presionó bien en el medio del campo y nos causó serios problemas», declaró con rictus serio. Calificó el choque frente a los mexicanos como un ensayo importante de cara a coger la forma idónea para el inicio de campaña. «Los partidos de pretemporada son precisamente para eso, y éste no dejaba de ser una prueba aunque importante por el rival y los condicionantes». La final deseada También el preparador del conjunto blanco asintió ante el reconocimiento de que la final deseada por todos es la de un Deportivo-Real Madrid. «Será un choque complicado -aseguró Del Bosque-, pero intentaremos ofrecer la mejor de nuestras caras».