RENCILLAS
30 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La elevada temperatura reinante ayer en Sevilla acaloró de más los ánimos de algunos aficionados del Celta y del Zaragoza, que llegaron incluso a las manos. Ocurrió antes del partido, pero la cosa no pasó de unas cuantas patadas y algún que otro puñetazo. Luego los ánimos se fueron apaciguando.