CELTA / EN BUSCA DEL PRIMER TÍTULO
28 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Un repaso a la jornada que ayer tuvieron los jugadores célticos es suficiente para llegar a la conclusión de que están relajados esperando la hora de la final y de que todo lo que les rodea es ilusión, esperanza. Tomando mate. Tal es la variedad de culturas que integran la plantilla celeste, que las diferentes costumbres se contagian entre unos y otros contribuyendo a hacer un grupo especial. Un claro ejemplo es ver como Karpin ingería ayer mate, infusión típica de argentina, junto a Gustavo López en el avión. El tinte de Catanha. El brasileño tiene la oportunidad de quitarse el tinte rubio que luce su escasa cabellera si mañana es capaz de marcarle un gol al Zaragoza en la final. «Mi apuesta es que marcaba contra el Barça. Tuve dos partidos para hacerlo y no lo conseguí pero no hay problema porque marcaré en la final y ya me lo podré quitar». «Creo que a 48 horas del partido es como para estar preparado. Nuestro único pensamiento es ganar. Somos favoritos porque estamos haciendo un fútbol muy bueno pero eso hay que demostrarlo en el campo». La mujer de Gustavo López le apoyará desde Vigo. Aunque los jugadores tenían la posibilidad de traer un acompañante para este partido, Gustavo López no se trajo a su mujer dado que hace escasas fechas dio a luz a su hija María Celeste. Su mujer es de Zaragoza pero según Gustavo, «va a estar en casa apoyándonos al máximo porque ella me pidió que me trajese la Copa. Salí mal de Zaragoza y desde entonces ella no tiene una buena opinión del club por eso mañana será tan celtista como yo». Muchos niños. El permiso que tenían los jugadores de viajar con las familias llenó de niños el avión de la expedición céltica. Algunos tenían meses, y ninguno pasaba de diez años. Es la otra faceta de los futbolistas, la de padres. Es el caso de Berizzo, que jugaba con una de sus hijas, que hacía prácticas de peluquería ensayando con un chicho en el pelo del céltico. Personalidades. En el vuelo estuvieron presentes varias personalidades de la ciudad: políticos como Soto, Figueroa o el edil Santiago Domínguez, el presidente del Celta Banco Simeón, Francisco Araújo. También viajó el policía responsable de seguridad en los encuentros de Balaídos, Alberto Fernández, quien por cierto no conocía Sevilla.