El presidente, dispuesto a negociar el precio de sus acciones
19 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Hace apenas un mes todo parecía indicar que el Concello y el Compostela daban pasos para el reencuentro y que alcanzarían un cuerdo en torno a los terrenos que posee el club en Amio. Dicho acuerdo sería una pieza angular en la estrategia económica de la entidad para hacer frente a los pagos pendientes de esta temporada. Pero la situación ha dado un giro de 180 grados. El portavoz del Gobierno local, Luis Toxo, anunció la disposición del grupo de gobierno a colaborar con la S.D. Compostela, siempre y cuando haya un escenario «adecuado» para esa cooperación. Ese marco es la finalización del ciclo actual, «xa esgotado», que implica la marcha de la directiva presidida por José María Caneda y la llegada de unos nuevos gestores. Toxo puntualizó, no obstante, que el Concello respeta totalmente la autonomía de los gestores que rigen el club, pero subraya que si la directiva actual sigue adelante «só respetaremos os compromisos conveniados, como a cesión do campo». El inicio de una nueva etapa significará la adopción de otros compromisos municipales con el club, que Luis Toxo no quiso adelantar. En todo caso refirió que ha habido una «xestión negativa» del Compostela, y que Raxoi no está dispuesto a apoyar al club en esa situación «cos recursos dos ciudadáns». En consecuencia, el Concello no buscará la colaboración con el club mientras Caneda siga al frente. En cambio, si el presidente opta por la retirada, el Ayuntamiento estudiaría fórmulas de cooperación. Y Caneda no está dispuesto a abandonar. Al menos incondicionalmente. Para hoy está prevista una reunión con el alcalde y, si bien en un principio se mostró reacio a hacer valoraciones mientras no se celebrase ese encuentro, al final accedió a deslizar algunas reflexiones. Caneda confesó sentirse «engañado» en el apartado referente a los terrenos de Amio. No entiende las críticas sobre su gestión al frente del club toda vez que «ellos no tienen representación en el consejo de administración porque no han querido. Siempre han tenido las puertas abiertas. Además, estoy dispuesto a debatir públicamente sobre las cuentas del club. Pero también sobre las municipales». Asimismo, se mostró dispuesto a «negociar el precio de mis acciones si quieren que me marche. Y digo más. Por la misma valoración que ellos hagan, estoy yo dispuesto a comprarles las suyas. Incluso estoy dispueso a dejar la entidad si dicen quien se va a hacer cargo de ella. Lo que pasa es que si no compran mis acciones, estaré ahí velando por mis intereses. El Concello no tiene representación en el consejo porque no quiere». La reunión entre Caneda y Bugallo promete ser interesante.