Primas en la estacada

Alfonso Andrade Lago
ALFONSO ANDRADE A CORUÑA

DEPORTES

DEPORTIVO El asunto de las primas del Dépor se ha convertido en una película de ciencia ficción. Hartos ya de tanta nave espacial, los jugadores quieren zanjar el acuerdo y cobrar lo que les corresponde por la campaña realizada. A estas alturas, el asunto todavía no está claro, y el farragoso conflicto deriva peligrosamente hacia los derroteros de la mala reputación. No hay bar ni cafetería donde no se comenten los pormenores de una negociación más propia de otros foros.

16 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Con las cuantías presuntamente acordadas entre el club y la plantilla, el ítem más delicado parece a punto de solucionarse. Se trata del número de campañas que habrá de durar el acuerdo. Los jugadores querían negociar año a año las malavenidas primas, como se hace en los demás clubes del mundo. Augusto César Lendoiro pretendía una duración de cuatro temporadas, en línea con el contrato que ha regido hasta el año en curso. Al final, parece que el acuerdo -si el vestuario lo acepta- será por tres temporadas. Es decir, más de lo mismo. No hay un sólo futbolista que arribe al Dépor y no alucine con el sistema de gratificaciones blanquiazul. Pactarlas por tres temporadas supone privar del derecho a negociar sus propias primas a los jugadores que el equipo fiche en lo sucesivo. Con esas condiciones, el negocio del club es evidente en un fútbol que acumula ceros en sus cifras a la velocidad de la nave Columbia. Por otra parte, el presidente tiene la sartén por el mango. De hecho, algunos jugadores querían cerrar cuanto antes el acuerdo ante el temor de no cobrar los más de 500 millones adeudados a la plantilla por su brillante campaña en la Liga de Campeones. La cifra representa el 40% de los beneficios. La cantidad está pactada, pero todavía no se ha firmado. Los jugadores, como es lógico, quieren cobrar, y eso pesa mucho, aunque para ello sea necesario ceder en el convenio de tres años exigido por el club en la negociación de las primas.