El ocaso de Utah Jazz

JOSÉ M. FERNÁNDEZ A CORUÑA

DEPORTES

BALONCESTO / NBA

06 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La primera ronda de los play-off ha convulsionado la NBA. De una tacada, cuatro de los grandes mitos de la década de los noventa no han resistido el inquieto principio de siglo. Al tropiezo de los Heat de Riley y las críticas recibidas por el intocable inventor del showtime, le ha sucedido la eliminación de Portland Trail Blazers, Utah Jazz y New York Knicks. Los Lakers, actuales campeones, pasaron por encima de Portland, la plantilla más cara de la NBA. En plena crisis de las puntocom, el multimillonario y propietario de los Blazers Paul Allen meditará con calma el futuro antes de invertir otros 87 millones de dólares -casi 16.000 millones de pesetas- en un equipo en el que sus componentes han acabado con serias disputas internas. La peor parte se la ha llevado Mike Dunleavy, un técnico al que se acusa de ser incapaz de manejar el inmenso talento de una plantilla con jugadores como Pippen, Wallace, Sabonis, Kemp o Stoudamire. Otro técnico en apuros: Jeff Van Gundy. El Madison Square Garden asistió a la humillante derrota de los Knicks ante Toronto, algo que en la Gran Manzana difícilmente asimilarán si no se produce un golpe de timón. Inexplicable el que un equipo con Sprewell, Rice y Houston sufra tantos colapsos en ataque. Siete temporadas llevaban los Utah Jazz sin caer en la primera ronda. En esta ocasión, ante un rival como Dallas Mavericks, que simboliza mejor que nadie los nuevos tiempos. Además, el orgullo de los Jazz ha quedado seriamente dañado al desperdiciar una ventaja de 2-0 en la eliminatoria y perder el quinto y definitivo partido en el fortín del Delta Center de Salt Lake City. De paso, Dallas, ausente las últimas once temporadas de los play-off, se convierte en el sexto equipo en la historia de la NBA en remontar un 2-0. A Karl Malone y a John Stockton se les acaba el tiempo. La veterana pareja -tres lustros en Utah- ha soportado en su larga trayectoria en la NBA el final de la época de los Lakers de Magic, el ascenso de los bad boys de Detroit y, sobre todo, la dictadura de Michael Jordan. Humillados por los Bulls, el golpe ante los Mavs ha tocado la línea de flotación del dúo más conocido de la NBA. Karl Malone -cumplirá 38 años en junio- y John Stockton -39 años- se han solidarizado con Jerry Sloan, el técnico con el que han compartido vestuario desde 1988: seguirán en Utah si Jerry continúa. El contrato de Malone expira en el 2003 y el jugador quiere cumplirlo para intentar superar a Abdul Jabbar como máximo anotador de la historia de la NBA. Más dudas suscita la continuidad de su amigo Stockton. El problema es que la paciencia de Larry Miller, propietario de la franquicia, se acaba. Los refuerzos de Manning, Donyell Marshall y Starks no han dado resultado y la prensa de Salt Lake City aprieta: «Perder no es el fin del mundo, pero los Jazz están justo en ese punto».