La Rosaleda tiene para el Celta un olor a récord

La Voz

DEPORTES

XULIO VILLARINO

Los célticos pueden superar hoy su mejor racha en Primera

30 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Nada como el sol además de un disco de Sting bien pudiera ser el lema del equipo vigués este año cada vez que abandona Galicia. El Celta ha encontrado en Málaga la luz en lo que puede ser una metáfora de su futuro en esta Liga. El partido de esta noche en la Rosaleda va a marcar para ambos conjuntos su devenir en esta temporada. Esto sucedió en este mismo sitio, aunque algunas jornadas más adelante, ya en la temporada anterior. Malagueños y vigueses han llegado a este día con los mismos puntos y en sus mejores rachas. Los locales han sumado diez de los últimos doce puntos, mientras que los visitantes se conjuran para hacer historia. Llevan nueve partidos sin perder en la Liga y si suman el décimo igualarán el mejor registro pero lo superarán en número de puntos. La diferencia principal con respecto al año pasado radica, en principio, en que Catanha juega en el bando celeste. Esto a priori porque la temporda anterior al Málaga le sirvió de poco y el que se llevó el triunfo fue el Celta. Este matiz podría inclinar la balanza hacia el lado gallego, pero hay otro que es el del desgaste. Los célticos llevan veintiún partidos de competición más que los malacitanos. Un desgaste que alguna vez puede ser que llegue a pasar factura. Una incógnita Una de las incógnitas a despejar en el día de hoy, es saber como van a responder ambos después del descanso de la competición. Para el Celta es obvio que el descanso no ha sido tal, cuando ocho de sus jugadores han tenido compromisos internacionales. El mes de abril y el de mayo eran los temidos en la preparación física de los celestes, que últimamente parecía que habían dejado el scooter y se subieron a una motocicleta de 500. Este partido aún pertenece a marzo, pero como es el primero de la primavera servirá para comprobar si todo sigue igual o si efectivamente algo se ha alterado. El equipo que pierda esta noche ya no será el mismo, no respirará tan hondo y mucho menos se permitirá soñar con Europa cuando ni tan siquiera a estas alturas del 2001, tras un montón de publicidad, sabe lo que vale un euro.