BALONMANO / DIVISIÓN DE HONOR B
09 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque ya no podrá hacer pleno en los dos partidos consecutivos como local, el Teucro Caixanova tiene mañana, a las doce y media, en su pista del polideportivo municipal pontevedrés, una ocasión de oro para despejar dudas. Tras una semana agitada, en la que la directiva ha empezado a barajar la posibilidad de fichar algún refuerzo, la actual plantilla buscará la calma para derrotar al Naranco Treycar ovetense. Modesto Augusto deberá encontrar una fórmula para bajar de revolucines y unir a una plantilla que no ha sabido encajar todo lo bien que era de esperar las últimas derrotas. El ataque azul, que durante la primera vuelta asombró a la División de Honor B, tiene que funcionar a la perfección: frente al Caixanova se presentará el segundo equipo que menos goles ha encajado. El Naranco cuenta con una primera línea dura y contundente, que sabe tanto defender a muerte como efectuar vigorosos lanzamientos lejanos. Además, la seguridad de su portero Adolfo hace que el cuadro asturiano sea especialmente difícil de batir. El técnico cangués deberá contar con la más que probable baja de Coque Fontenla, que recibió un golpe en una rodilla durante un entrenamiento. Coque no había participado en el último partido del equipo azul, el que supuso la derrota por 23 a 26 ante el Almería 2005. Mientras, ya en la Primera División, el Balonmano Cisne pontevedrés recibirá esta misma tarde, a las siete y cuarto, al Covadonga, en un capítulo más de su angustiosa lucha por salvar la categoría que con tanto esfuerzo alcanzó esta temporada. El partido se llevará a cabo en la pista del Estadio da Xuventude, ante uno de los rivales más directos del equipo que prepara el ex-teucrista Chiqui Jiménez. Si el Cisne continúa cerrando la tabla con 10 puntos, tras haber caído en la pasada jornada ante la Avilesina por 25 tantos a 20, el Covadonga es tercero por la cola, con 16 puntos.