FÚTBOL
04 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El Barça dio el segundo aviso. Después de salvarse del pim-pam-pum-larguero de Riazor, el Real Madrid volvió a mostrar sus miserias en el momento más inoportuno: en un Santiago Bernabéu totalmente abarrotado, con medio mundo pendiente del evento y contra el eterno rival. El gol anulado no habría trascendido tanto si no llegara precedido de un dominio tan insultante de los culés. Pese a la irracionalidad del sentimiento futbolístico, nunca tantos madridistas habían alabado tan generosamente las camisetas blaugrana. Conclusión: la Liga no es (todavía) del Real Madrid, su meteórica trayectoria hacia el título se ha frenado en el último mes, en el que ha dejado marchar siete de los doce puntos posibles, con un único triunfo, el logrado por un pírrico 1-0 ante el Racing de Santander que le plantó cara en Chamartín durante muchos minutos del partido. «Seguro que en los próximos encuentros recortamos distancia con el líder», defendía Javier Irureta curiosamente después de perder en Son Moix ante el Mallorca de Luis Aragonés. No obstante, el calendario liguero del Real Madrid no se puede considerar precisamente estresante. Entre lo que queda por pasar por Concha Espina, nada suena a amenaza de arañar puntos (Real Sociedad, Numancia, Villarreal, Osasuna, Espanyol, Alavés y Valladolid), mientras que entre los desplazamientos más comprometidos destacan el de Son Moix ante el Mallorca, el de la Romareda contra el Zaragoza y el derbi madrileño contra el Rayo Vallecano en el Teresa Rivero. Otra ventaja es su pase matemático a los cuartos de final en la Liga de Campeones, lo que le permitirá tomarse como trámite los duelos ante el Leeds United de mañana y el del Anderlecht de la próxima semana. La carga de partidos y las lesiones han obligado al entrenador Vicente del Bosque a abusar de las rotaciones en las últimas jornadas, con un concurso más habitual de Makelele, Geremi o Solari.