El Villarreal ganó todos sus partidos en la segunda vuelta La ilusión de todo un pueblo / industrial y labrador / es un club que a todos muestra / la fuerza de su afición. Son los primeros versos del himno del Villarreal. Hace tan sólo tres años, los compases del Submarino Amarillo ocupaban su lugar en las gargantas de los levantinos. Sin embargo, el submarino salió de las profundidades y tomó carrerilla. Ahora, tras vencer al Valladolid, vuela hacia la Liga de Campeones. Roig ejerce de Lendoiro y desafió al mal fario del amarillo. Su objetivo, el ya conseguido por los coruñeses: lo más alto.
19 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Su gestión le permitió ascender al equipo dos veces (las únicas de su historia) en cuatro años, construir una ciudad deportiva, ampliar un par de ocasiones El Madrigal y frivolidades como el fichaje de Víctor o Palermo (1.500 millones cada uno). Su cuna, una población de cincuenta mil habitantes (poco más de la mitad de Pontevedra). Al frente del submarino puso a Víctor Muñoz, cuya omnipresente libreta da mejores resultados que la de Van Gaal. Se trata de rentabilizar la gesta de hombres como Alberto que, con su gol por la escuadra al Compos dio a los amarillos el primer ascenso de su historia en el 75º aniversario del club y el 725º de la ciudad. Por el momento, es uno de los pocos equipos que siempre han vencido en sus visitas al Nou Camp. En la actualidad Villarreal roza los puestos de la gloria (como en su momento hizo el Alavés) gracias al colchón que supone ser el único equipo que cuenta por victorias todos los encuentros de la segunda vuelta que ha disputado. Con la llegada de Martín Palermo, la euforia se ha desatado entre la afición. El Madrigal roza el lleno en cada partido. El argentino pone su grano de arena: goles, asistencias, remates envenenados, escenas picantes... aunque, de momento, deberá esperar para tirar los penaltis.