TENIS / COPA DAVIS Dos meses después de haber conquistado la ensaladera de plata, España se halla al borde del K.O., en un tris de tener que encarar la lucha por la permanencia en el Grupo Mundial de la Copa Davis 2001, después de haber perdido los dos primeros puntos en el duelo que mantiene con Holanda. Juan Carlos Ferrero y Carlos Moyá se estrellaron frente a Sluiter y Schalken, respectivamente, en la jornada de apertura. Está claro que la diabólica pista supreme -de moqueta gomosa- del Sportcentrum de Eindhoven se les atragantó a los españoles. La cancha fue como una mina de puntos positivos para los holandeses. Raemon Sluiter (107 del mundo), de 22 años, debutante en la competición, fue el feliz sustituto del lesionado Richard Krajicek.
09 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Sluiter, con un escaso historial particular, batió a todo un Juan Carlos Ferrero (13 ATP) por 6/7 (5), 7/6 (7), 3/6, 7/6 (3) y 6/4, tras casi cuatro horas de partido. A Ferrero se le escaparon sendas oportunidades de oro. Tuvo 3/1 a favor en el desempate del segundo set y 4/1 en la quinta manga. Sluiter, luchador donde los haya, sobrevivió a las complicadísimas situaciones para proclamarse vencedor. Sobre una pista talismán para los holandeses, el joven debutante se empleó con rabia para capturar puntos. Ferrero, que tuvo el partido literalmente encarrilado en el quinto set, acusó cansancio a partir del sexto juego de ese período y al final terminó inclinando la rodilla. Nunca hasta ahora Juan Carlos Ferrero había sufrido una derrota en la Copa Davis. Salía favorito ante Sluiter, pero el holandés le cortó las alas, como el año pasado a Corretja en Lyon. La baja de Krajicek no sólo no se notó, sino que fue algo así como el portillo a esa ventaja que registra la selección de Holanda. Ferrero fue irregular con su servicio. Logró diecisiete puntos de saque directo, pero cometió catorce dobles faltas. La verdad es que no tuvo su día. La superficie de moqueta gomosa le impidió aprovechar sus recursos.