SORPRESA Las semifinales femeninas arrojaron sendas sorpresas. Por lo pronto la próxima madrugada dirimirán el título Martina Hingis y Jennifer Capriati, una final inédita.
25 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La suiza, tres veces campeona, propinó una paliza en toda regla (6-1 y 6-1) a la estadounidense Venus Williams, tercera cabeza de serie. Fue visto y no visto. El partido duró 53 minutos. Venus cometió 38 errores no forzados por los 8 de la helvética. «Fue uno de esos días en que me noté como ausente», se justificó la estadounidense, campeona el año pasado en Wimbledon. Venus no fue la única que falló más de la cuenta, porque Lindsay Davenport, defensora del título, también perdió los papeles y cayó derrotada (6-3 y 6-4) ante su compatriota Jennifer Capriati. Davenport sumó, ahí es nada, 43 errores no forzados. Entre que ella jugó rematadamente mal y que Capriati rayó a muy buen nivel, está la explicación al resultado. Martina Hingis y Jennifer Capriati se han enfrentado cinco veces y la victoria ha correspondido siempre a la suiza, primera favorita y líder mundial. Para la americana significa mucho ese partido porque es su primera final de un Grand Slam.