El Celta se aferra a la Copa para mantener la ilusión

J. V. VIGO

DEPORTES

ÓSCAR VÁZQUEZ

Víctor Fernández reserva a cuatro titulares ante el Leganés A falta de alegrías en la Liga, al Celta le queda consolarse de momento con las Copas (la del Rey y la de la Uefa), aunque estas no sirven para aliviar la situación de un equipo que se ha sumido en una profunda crisis.

16 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Los celestes deben certificar esta noche su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey frente al Leganés (Balaídos, 21.15 horas). A nadie se le pasa por la cabeza que el conjunto madrileño, también luchando en Segunda División por evitar el descenso, sea capaz de ganar por dos goles de diferencia en Balaídos. Si así fuera, y en fútbol todo es posible, podría desencadenarse una tormenta de consecuencias insospechadas en el entorno y en el seno céltico. No se prevé una gran entrada en el graderío de Balaídos, pero los que vayan pueden ofrecer un aperitivo de lo que se va a vivir el domingo con la visita del Zaragoza. El equipo pide más que nunca el apoyo de la afición para salir del bache. La cita de hoy parece un simple trámite, y así se lo han tomado incluso los dos entrenadores, que han dejado fuera de sus respectivas listas de convocados a jugadores habitualmente titulares para darles descanso. Víctor Fernández reservará a Mostovoi, Karpin, Catanha y Velasco, mientras que Enrique Martín no desplaza a Vigo a Fede Marín, Morales y Juanma Pardo, titulares el pasado domingo en el partido de Liga que jugaron ante el Universidad Las Palmas. Las dos alineaciones serán de circunstancias. Por el bando céltico tendrán su oportunidad jugadores menos habituales en el equipo, como es el caso de Pablo Coira, Yago, Jesuli o Tomás. Aunque los célticos son conscientes de su claro favoritismo, la consigna es no salir relajados para no verse sorprendidos y no dar lugar en ningún momento a la posibilidad de que el Leganés entre en la eliminatoria si marca un gol. Los madrileños son un conjunto peleón, que se repliega bien, pero limitado técnicamente. Sin embargo, suelen desenvolverse mejor fuera de casa, al jugar con espacios al contragolpe, que en su propio terreno de juego. La Copa del Rey puede ser un argumento para ilusionar a una afición que necesita motivación. En cuartos de final todavía quedarán rivales asequibles, y tras recorrer un camino sin demasiadas complicaciones, el Celta puede aspirar al ansiado título.