Gallegos con la puerta abierta

M. G. / P. A. SANTIAGO / FERROL

DEPORTES

FÚTBOL / SEGUNDA Compostela y Racing firman trayectorias paralelas una vez disputadas las primeras dieciocho jornadas de Liga en Segunda División (diecisiete en el caso de los ferrolanos, por el aplazamiento del encuentro ante el Albacete).

25 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Carlos Ballesta y Luis César, técnicos del Compos y del Racing, no han repetido alineación en dos jornadas consecutivas; ambos equipos se han mostrado vulnerables a balón parado; los santiagueses han encajado una media de 1,7 goles por encuentro y los ferrolanos 1,4; la estadística de tantos a favor es de 0,94 y 1, respectivamente. Las lesiones han sido un lastre continuo para el conjunto de San Lázaro. Ningún futbolista ha podido disputar en su totalidad los 1620 minutos de juego. El que más se acerca es Pinillos, con 1.575. Y sólo siete acumulan más de mil minutos en sus piernas. Sólo queda por debutar el tercer portero, Yiyi. Viedma, Juanito, Mauricio, Fabiano, Antonio Díaz y Rafa son los jugadores que han tenido que parar más de un mes debido a varios problemas físicos. En A Malata, la irregularidad y el mal estado del campo han incidido en que Luis César no haya encontrado un once definitivo. Con todo, existe un esqueleto claro. Incluidos los fichajes -Darmon y Razov- han jugado ya 25 futbolistas en Liga: todos menos el portero De Navas y el defensa Juan Carlos. Aizkorreta y Aira han disputado los 1.530 minutos del Racing, mientras que Javi sólo se perdió el debú y Uriz salió desde el inicio en catorce encuentros. Pavlicic, cuya incorporación supuso una mejoría defensiva en un equipo que continúa sin acabar un partido con su puerta a cero, es fijo en las últimas semanas. Precisamente la endeblez defensiva se ha convertido en la gran asignatura pendiente del Compos. Sólo dejó su puerta imbatida dos veces: en casa, ante el Betis; y fuera, con el Levante. Ballesta empezó jugando con una defensa de cinco, pasó después a una de cuatro y ha acabado por alternar, fuera y en casa, ambos sistemas. Después de una pretemporada con varios dibujos, Luis César apostó por el 4-4-2, con la excepción de los choques contra Universidad y el Tenerife, con tres centrales.