En quince días ha pasado de ser sexto, a un triunfo del líder, a compartir la novena plaza con Caja San Fernando y Joventut Hace sólo quince días el Breogán viajaba por las nubes, en la primera clase de un jet privado, que le situaba apaciblemente entre la elite de la ACB. Hace sólo tres jornadas se hablaba de la posibilidad, muy real por otra parte, de acabar la primera vuelta entre los ocho primeros y acceder así a la ansiada Copa del Rey: sólo había que ganar los partidos de casa. Hace sólo dos domingos los hombres de Paco García vivían un dulce sueño.
04 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Después de cuatro victorias consecutivas, el conjunto lucense era sexto, a un triunfo del líder Unicaja, que compartía la primera plaza con el Pamesa. Precisamente, los valencianos despertaron a los lucenses del sueño y se ocuparon de descenderlos de las nubes, para posarlos suvamente en la tierra. Fue el primer tropezón (82-72) de una serie de tres, por otra parte lógico, teniendo en cuenta la calidad del conjunto de Luis Casimiro. El sueño ya no era tan profundo, y, sin embargo, la euforia permanecía todavía entre los hombres de Paco García y los seguidores lucenses. Entonces llegó el turno del Tau. Los baskonistas aterrizaron en tierras lucenses con un objetivo muy claro, ganar. Y así fue; a pesar del buen partido del Breogán, los hombres de Dusko Ivanovic, que dieron un recital de paciencia en ataque y en defensa, pusieron la segunda derrota consecutiva en el casillero del Breo. Y este domingo, el tercero; éste fuera de todo pronóstico. El Canarias, situado en la zona baja de la tabla, contaba sus últimos cinco enfrentamientos por derrotas. Los hombres de Hussein se encargaron de que los lucenses posaran definitivamente los pies en piso firme. Y así mismo lo decía al término del encuentro Paco García: «Tenemos que estar con los pies en el suelo. Tras ponernos con cuatro triunfos y dos derrotas nos creíamos los mejores y ahora ya sabemos el lugar que no corresponde», sentenciaba el técnico. De todas formas no es cuestión de quitar mérito a la trayectoria del Breo en este inicio liguero. El rendimiento de los jugadores ha bajado un poco en los últimos partidos, en parte por problemas físicos, como Davis o Antúnez, y en parte por el cansancio acumulado. Pero si echamos la mirada hacia atrás, y vemos dónde estaba el Breogán el año pasado a estas alturas de temporada, comprobaremos que ocupaba la penúltima plaza con una victoria. En la actualidad son novenos, con cuatro triunfos.