La sensatez, al banquillo

Alfonso Andrade Lago
ALFONSO ANDRADE A CORUÑA

DEPORTES

DEPORTIVO Algo está cambiando en el banquillo de los clubes españoles. La imagen del foráneo de aire peculiar y acaudalado bolsillo ha dado paso a la del técnico nacional, bastante más discreto.

11 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Mucho tienen que ver en ello Javier Irureta y Vicente del Bosque. Uno y otro han demostrado que la sensatez es suficiente receta para que el Dépor gane una Liga, y el Madrid, la Champions. Sus éxitos han valido seguramente la apuesta del Barcelona por Lorenzo Serra Ferrer o la del Athletic por Chechu Rojo. El sábado (21 horas, PPV) llegará el momento de ver frente a frente a dos técnicos normales, cortados por patrones similares, casi idénticos. Éstas son las características que les unen: Solvencia en beneficio del club. La imagen de Javier Irureta y de Vicente del Bosque no es tan escandalosa, tan ligada a la noticia como la que pudiese tener un hombre como Toshack, que, curiosamente, antecedió a ambos entrenadores en sus respectivos equipos. Irureta y Del Bosque huyen del protagonismo y se consideran hombres del club. «Soy un simple empleado», es frase común a los dos. Calma en el vestuario. Puede que hayan vivido en el vestuario problemas puntuales, pero éstos tienen muy poco que ver con el hueso de caña que las cocinas de Riazor y del Santiago Bernabéu pusieron a hervir en épocas anteriores, no muy lejanas para el buen aficionado. Los trapos sucios se lavan en casa. Cada vez que surge un problema tratan de resolverlo al margen de la opinión pública. «Se trata de un asunto que debe quedar en el vestuario», es una de las frases predilectas del irundarra. Del Bosque cerró filas en torno a conflictos como los generados por Seedorf y Anelka. Sólo en el caso del francés explotó para espetar que «nunca sintió los colores del Real». Confianza de las directivas. Ambos técnicos se han ganado la confianza de sus directivas. En el caso de Irureta, con la renovación de su contrato. En el de Del Bosque, con el apoyo de Valdano. Cuando Il Corriere de la Sera informó esta semana de que el Madrid planeaba fichar al sueco Eriksson, técnico del Lazio, la directiva del Madrid zanjó el asunto de manera tajante para ratificar al entrenador. Sin atadura a un sistema. Al más puro estilo Molowny, Del Bosque sostiene también aquello de que «el sistema debe adaptarse a los jugadores». Como Irureta, el entrenador del Madrid optó por el doble pivote porque creía que el equipo necesitaba más empaque. No obstante, no halló problemas en alinear a Guti en esa posición y en cambiar al rombo en el centro del campo. Irureta ha usado ese dibujo, el doble y hasta el triple pivote, y experimentó incluso con un delantero pegado a la banda.