FÚTBOL / LIGA DE CAMPEONES El Real Madrid supo sacar su calidad y su enorme pegada a partir de la necesidad cuando se vio con el partido perdido en Lisboa. El conjunto de Vicente del Bosque rozó el ridículo en el primer período, donde encajó dos tantos a balón parado, pero se sobrepuso tras el descanso.
12 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Del Bosque erró en el planteamiento inicial, pero supo rectificar a tiempo y el 2-2 a domicilio, ante el Sporting de Lisboa, es un buen resultado en el inicio del largo camino del Real Madrid en busca de la novena Copa de Europa. Los blancos fueron un despropósito en la primera mitad. Ni supo frenar al Sporting, ni por su puesto atacó e inquietó el veterano Schmeichel. El Madrid mejoró en la reanudación, cuando se vio derrotado y los jugadores sacaron su orgullo. Contribuyeron también a este crecimiento el bajón físico del Sporting y el espectacular golazo de falta de Roberto Carlos en el arranque de segunda mitad. Del Bosque sacó a Celades y a Guti y el campeón ganó en toque, invención y peligro. Incluso apareció Figo, quien dio el empate. Recogió un balón en la izquierda, cedió atrás y Raúl tuvo la enorme fortuna de que su remate golpeó en Rui Jorge. Y aún pudo ganar el Madrid si el extremo portugués, agotado, no hubiera perdonado un mano a mano con el portero danés. Victoria del Spartak En el otro partido del grupo A, el Spartak de Moscú se impuso (2-0) al Bayer Leverkusen. El cuadro ruso superó a su rival en la segunda parte, cuando marcaron Titov y Bezrodny.