El Celta se juega ante el Zenit ruso la final de la Intertoto El sacrificio que ha supuesto para el Celta comenzar la pretemporada al finalizar junio y empezar a competir a mediados de julio solamente habrá valido la pena si desde hoy encarrila la final de la Intertoto contra el Zenit de San Petersburgo (21.30 horas, Balaídos), condición indispensable para conseguir el objetivo marcado: tener plaza en la próxima edición de la Copa de la Uefa.
07 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El equipo de Víctor Fernández quiere encarrilar en Vigo esta eliminatoria cuyo desenlace se definirá dentro de dos semanas en el estadio Petrovski de San Petersburgo. El técnico maño dispondrá sobre el terreno de juego la mejor artillería de que dispone para esta competición. Sus problemas se centran principalmente en la línea defensiva, ya que además de la sanción de Velasco, en el centro de la defensa tiene la duda de Sergio, que tras un golpe en su rodilla el sábado, no está al cien por cien, por lo que su puesto podría ser ocupado por el canterano Noguerol, aunque el asturiano entró en una convocatoria en la que la principal novedad es la entrada de Bruno Caires. La nota positiva es la presencia de Mostovoi, que tiene la oportunidad de debutar esta temporada frente a sus paisanos rusos tras su lesión. El Zenit es un equipo teóricamente inferior al Celta, pero no puede haber descuidos ante una escuadra que ha sido capaz de golear en el campo de un conjunto de la Premier League, el Bradford, y que ha ganado sus seis anteriores partidos en la Intertoto. Además llevan cuatro meses de competición en la Liga rusa, por lo que físicamente se presupone que llegan mejor preparados que los celestes. Los rusos llegaron anoche a Vigo sin dos de sus principales jugadores, que se quedaron en San Petersburgo por lesión: el capitán Kobelev (conocedor de la Liga española por su fugaz paso por el Betis) y el delantero Tarasov, que le marcó tres goles en la anterior eliminatoria al Bradford City. Son dos bajas sensibles para Morozov, el técnico ruso, que hoy realizará un planteamiento defensivo para intentar conseguir un buen resultado que les permita afrontar ante sus aficionados el partido de vuelta (ya no quedan entradas para dentro de quince días). La mejor arma báltica es el contraataque y la velocidad, por lo que la zaga celeste tendrá que permanecer concentrada durante todo el encuentro. Un compromiso de este calibre merece un buen ambiente en Balaídos, aunque la asistencia no pasará de discreta.