La entrega de Míchel y Fran no encontró premio Fran y Míchel Salgado participaron en el primer partido de la selección española. Son los representantes gallegos en esta Eurocopa, los mismos que en el comienzo de la etapa Camacho deslumbraban ante Italia. Ellos como el resto del equipo español no brillaron como entonces, pero fueron de lo más positivo.
13 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En la primera parte, Míchel se percataba de que tenía que apoyar defensivamente en el juego aéreo. Esta necesidad provocaba que olvidase su vocación atacante. Un centro de Bergdolomo por su banda acabó con un cabezazo al larguero de Solsjkaer, y este fue su único despiste. Por su parte Fran tenía dificultades para tapar a Heggem en las subidas del lateral derecho. Se prodigaba poco en ataque y de hecho su primer disparo a la portería rival fue con su pierna mala, la derecha. Antes del descanso realizó un pase sensacional a Raúl, de los considerados como asistencias de gol. El árbitro lo invalidó por un inexistente fuera de juego del madrileño. La aportación ofensiva Míchel realizó el mejor y único centro del primer periodo, con un balón que cabeceó Urzáiz en la mejor oportunidad española. En la reanudación fue el turno de Fran que disparó y detuvo el guardameta rival con muchos problemas. El primer recurso español, lo expuso el de Carreira, y consistió en lanzamientos desde lejos. Fran se marchó en el minuto 72 para que entrase Mendieta, el número 8 de su camiseta con la selección, no le dio suerte en su estreno en un campeonato oficial. El homenaje espera Míchel Salgado había visto una cartulina amarilla por una entrada sobre el goleador Iverssen. Estaba deseoso de agradar y es que él tenía un motivo especial. Su amigo Fernando Collazo, al que dedicó la Copa de Europa, falleció la semana pasada. Míchel lo tendrá presente siempre en su corazón. A diez minutos del final, golpeó un balón desde la frontal de esos que pueden acabar en golazo. El zarpazo no encontró su destino, pero Míchel guardará su homenaje para una ocasión más risueña. Fernando se fue orgulloso de sus amigos.