Barça, Real Madrid y Valencia también quieren al delantero
31 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El Deportivo podría lanzar la caña al Guadalquivir para apuntalar el equipo de la temporada 2000-2001. Javier Irureta reconoció en las últimas fechas estar interesado en el delantero de la selección, Alfonso, por el que pujan los dos grandes de la Liga, Real Madrid y Barcelona. Pocos días después de la consecución del campeonato, el preparador irundarra aseguró a un periodista sevillano, Roberto Arrocha, que estaba interesado en hacerse con los servicios de Alfonso. Según Arrocha, el entrenador vasco valoró especialmente que «se trata de un jugador que es nacional, desequilibrante en cualquier momento y confío en él ciegamente». Es evidente que Lendoiro se lo tomará con más calma. La cláusula del jugador madrileño es de ocho mil millones de pesetas, pero la ley de la oferta y la demanda ha tasado al jugador del Betis, equipo de Segunda División, entre tres y cuatro mil millones. Pero la barrera principal está en su alta ficha: 400 millones anuales. Consciente de la querencia de Alfonso por el Real Madrid, el Barcelona de Serra Ferrer, ex-técnico del Betis, quiere derrotar los sentimentalismos blancos a golpe de cuatro mil millones más tres jugadores blaugranas: Arnau, Ferrón y Mario. Si Lopera dice sí, Prats también viajaría con Alfonso a Can Barça. El Real Madrid ofrece mil millones menos que el eterno rival, más el canterano Meca. Ante los dos poderosos, el Dépor también tiene varias armas. Canal Sur Radio señaló ayer que «el Deportivo ofrece 3.000 millones por Alfonso». Y fuentes del Betis aseguran que Pauleta es un jugador «muy interesante» para la entidad sevillana. Si concluido el Camino de Santiago, Javier Irureta insiste con Alfonso, tendrá otro equipo en la puja. El Valencia podrá codearse en la compra después de los traspasos previstos del argentino Claudio López, Gerard y Farinós. Por el momento, el equipo de Mestalla es el más tímido en la lucha: 2.500 millones. Por otro lado, el representante de Alfonso, Manel Ferrer, reconoció que, cuando la cláusula es de 8.000 millones, la cifra de 3.000 «es escasa para que el jugador pueda abandonar el club», aunque aseguró que «Lopera está muy receptivo».