Ourense y Menorca, con el juego interior y el ritmo como claves, comienzan esta noche el último «play off» de la Liga
22 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Comienza el asalto definitivo a ACB. El pabellón Paco Paz será el escenario esta noche (21 horas) del primer encuentro de play off entre Ourense y Menorca. Los hombres de Pedro Martínez acarician una utopía tras imponerse en las dos primera series a Los Barrios y Melilla por dos contundentes 3-0 que han levantado las sopechas de los ourensanos. En el banquillo de Sergio Valdeolmillos reina sin embargo la tranquilidad y la confianza en un rival que ha gozado de la fortuna en los dos play offs, pero nadie olvida que el Menorca ha sido quien de no conocer la derrota en las dos series.Con la duda de Jesús Fernández, que estará pero no al 100% de sus posibilidades, Sergio Valdeolmillos, sin olvidar que su profundidad de banquillo ha amedrentado y sorprendido a todos sus rivales, espera encontrarse con un Menorca centrado en su juego interior para lo que quiere tener disponibles a todos sus hombres bajo el aro, «por lo menos para poder hacer rotación si es necesario».El segundo punto de atención estará en el ritmo. El COB no puede permitir que Patricio Reynes convierta el partido en un festival de atletismo. En estático, las ideas del equipo balear son menores. Se hace más vulnerable y tiene menos recursos.El rival, sin presiónEnfrente, Pedro Martínez está muy lejos de tirar la toalla, y abanderado por sus últimos números, considera que la igualdad y el equilibrio de fuerzos marcarán el encuentro, con dos equipos nivelados en juego interior y exterior. La afición y el factor cancha volverán a estar de parte de los de Valdeolmillos pero los menorquinos prefieren no amedrentarse. A su favor, la ausencia total de presión, han cumplido con creces sus expectativas, y las tres victorias, dos de ellas en una cancha tan comlicada como la melillense.Los ourensanos tendrán además que viajar después a un pabellón que es uno de los terrores de los ourensanos, «por muy poca gente que vaya hay muchísima presión porque es una cancha pequeña, pero eso también puede ser un factor a nuestro favor aquí, porque ellos no están acostumbrados a jugar en pabelones tan grandes», asegura el ourensano Sony Vázquez.